5 de enero de 2013

Juntos...¿por siempre? [8] ~Maratón~


Capítulo 8 3/3

Estábamos sentados en unos troncos, alrededor de la fogata. A mi lado estaba Chris, al otro Chaz. Después Ryan, Cait y Justin. El último nombrado no paraba de mirarnos a Christian y a mí.
Apoye mi cabeza en el hombro de Chris.

-¿Comemos nubes?-Pregunte.
-Vale.-Dijo contenta Cait. Saco una bolsa de detrás de ella.

Moví mi cabeza y mire a Chris, estaba sonriendo. Me alegra verlo feliz. El me miro. Le sonreí, nuestras miradas fijas la una en la otra. Sus ojos con un brillo distinto.

-Eh, tortolitos, ¿queréis nubes?-Dijo Chaz.

¿Eso a quién iba? ¿A Cait y alguno de los chicos?

-Están en otro mundo, no nos oyen.-Le dijo Ryan.
-Sí, en Beadleslandia.

¿Eh? ¿Qué hablan?

-______, Chris, ¿queréis nubes?-Pregunto Cait.
-S…sí.-Respondí confusa.

Levante mi cabeza del hombro de Christian y mire a Justin. Cuando nuestras miradas estaban juntas, desvió la suya. ¿Qué le pasa?

-Bueno, bueno, bueno.-Se froto las manos Ryan.-¡Ahora vuelvo!

Se levanto y se fue. Pues eso. Mire a Justin, intente qué me mirase, pero nada. Christian puso su brazo por mis hombros y sonreí. Es mi mejor amigo, no sé. A veces a una le gusta qué la gente sea cariñosa.

-Mira, tata.-Señalo el suelo.
-Em, ¿hormigas?
-Mira bien, coño.
-Vale, ostias.-Mire más al suelo.

Es tonto, definitivamente. Qué mire al suelo…¿Retrasado? Qué va. Más. Al rato escucho como cantan.

-Cumpleaños feliz, cumpleaños feliz. Te deseamos ______, cumpleaños feliz.
-Ay Dios, ¿qué puta cara pongo ahora?
-La qué quieras.-Me responde Chaz.
-Ya si, pero…¡Joder!-Todos ríen.

Me fijo qué Ryan tiene en la mano un paquete. Ahora mismo estoy en plan, ¡oh my suck! Pero repitiéndolo varias veces.

-Un regalito de parte de todos.-Me entrega el paquete.
-Gracias, los quiero mucho.

Abro el paquete. Miro dentro. Dios…¿de cuándo es esta foto? Salimos todos. Incluido Justin. ¡Ya me acuerdo! Fue hace unos meses. Sonrío. Como ha cambiado todo…
(…)

-Buenas noches.-Dijo Chris entrando a su tienda.
-Sueñen bonito.-Dijo Cait.
-Soñaré con porno.-Dijo Ryan.
-Sí quieres soñar con eso, sueña.-Le dije.-Pero no quiero estar en tus sueños.-Avise.
-____, estarás si o si.
-Pues vale.
-¿¡Se callan!?-Pregunto Chaz.
-Sí, sí.

Al rato todo fue silencio. Pero yo no podía dormir. No sé por qué, pero no podía.
Cogí mi móvil y me puse los cascos. Le di al play, la música sonó y esperé a qué me entrara el sueño.
Pero nada, aquí sigo despierta.
Miro a Cait, dormidita. Qué facilidad tiene.
Me giro. Este suelo es incomodo. Me voy a quejar a…a alguien. No sé a quién.
Mi móvil vibra. Lo miro, mensaje.

‘_____, ¿podemos hablar?’
‘Ya estamos hablando’
‘Digo, a fuera’
‘¿Y si nos pillan?’
‘¿Unos hermanos no pueden hablar?’
‘Sí…’
‘Sal ya’

¿Esos mensajes fueron un poco fríos, no?
Salí de la tienda de campaña, con mucho cuidado e intentando no hacer ruido. Ahí estaba él, parado mirando su móvil con una expresión algo extraña. Me acerqué a él y toque su brazo. Al momento me miro.

-Dime.
-¿Te gusta Christian?-Pregunto algo molesto.
-No, ¿por?
-Lo parece.-Desvió su mirada.
-Cariño, eres el único en mi vida.-Acaricié su brazo mientras buscaba su mirada.
-Pero hoy estaban tan…cariñosos.
-Solo somos amigos, confía en mí.
-¿No mientes?
-Jamás te mentiría.-Le mentí.
-Vale.-Sonrío-Buenas noches, princesa.
-Igualmente, pingüinito.

Le sonreír y me aleje hacía la tienda de campaña.
Bip, bip.

‘Te olvidas de mi beso, linda.’

Me gire y lo mire sonriendo. Corrí hacía él.

-Eres idiota.-Coloqué mis manos en sus mejillas.
-Pero me quieres.-Puso sus manos en mis caderas.
-Mentira, te amo.
-Y yo, pequeña.

Atraje su cara hacía la mía. Posé mis labios en los suyos. Un beso lento. Con ritmo. Movimientos acompasados. Sí fuese por mí pasaría mi vida besándolo, cada segundo del día.

-Ahora sí, buenas noches rubiecito.
-Rubiecito, suena bien.

Le sonreí negando levemente con la cabeza y me metí en la   tienda. Me acomodé e intente dormir.

18 de agosto; 11:54

Me desperté lentamente. Abrí mis ojos.

-¡Ah!-Chillé.

Había un bicho del tamaño de mi mano a mi lado. ¡Fos, fos, fos!
Cogí un zapato e intente matarlo, pero el capullo saltaba. Empecé a chillar más aun, pero como loca.

-¿¡Qué ocurre!?-Pregunto alterado Ryan. Acababa de entrar en la tienda.
-¡Bicho! ¡Un bicho!
-______, es un pez.
-¿Qué?
-Sí.-Tomo al ‘bicho’.-¿Ves?

Era un pez qué parecía un bicho y era saltador. Vale. Perfecto.

-Pues igualmente, fos.-Mire al pez-¿Qué hace aquí?
-Ni idea.

Vi como Caitlin pasaba a la tienda. Cuando me desperté no estaba.
Miro el pez.

-¡Eh!-Se lo arrebato a Ryan-¿Qué hacías con Lorenzo?
-Em, ¿Lorenzo?
-¿Te trajiste al pez de ayer?-Le pregunte.
-No, ese lo perdimos ¿recuerdas? Este es Lorenzo dos.
-No sé cómo puedo ser tu amiga.
-Te recuerdo qué tú fuiste la loca qué me dijo un día ‘No vaya a ser qué llegué más tarde y me esperé con los pezones untados en nata.’, refiriéndose a Justin.
-Dios, Cait, es qué era una posibilidad.
-Es tu hermano.
-Hermanastro.
-Ya, bueno.
-Hola, sigo aquí.-Dijo Ryan.
-¡Hombre Ryan! Cuanto tiempo.

Me lancé encima de él mientras reíamos. Quedamos acostados, yo en sima y él debajo. Nuestros labios quedaron tan cerca qué esta situación se mal pensaría.

-¿Y cómo te va la vida?-Le pregunté. Coloqué mis codos a los costados de Ryan.
-Aquí, con gente aplastándome.
-Chicos, si quieren sexo vayan a un hotel o algo. Pero no delante de mí.-Pidió Cait.
-¿De cuándo a cuando estar hablando es tener sexo?-Pregunte.
-Es qué estáis colocados de una forma, un tanto…-No pudo acabar la frase.
-Colocados de una forma qué da de pensar mal.-Añadió otra voz masculina.

3 de enero de 2013

Juntos...¿por siempre? [7] ~Maratón~


Capítulo 7 2/3
         
-Oh, pequeña…no estés triste, se me parte el alma al verte así.
-Pero…-Absorbí-ya no está, Justin…No puedo verlo el día de mi cumpleaños.
-Tranquila…no llores más.

Y creo qué mejor dejo de llorar, porque no quiero qué este hombrecito de mi lado para el coche solamente para consolarme. Respiro profundamente. Me tranquilizo. Ya está.

-No me hago a la idea de no pasar la noche contigo.-Dije de repente, después de unos minutos callados.
-Hemos pasado noches sin estar juntos, princesa.
-Ya, pero es qué ahora te quiero más.
-Bueno, una noche se puede.
-Pero quiero qué tú seas quien me abrace si tengo frío.
-Tienes a Cait.
-Ah, ¿dormiré con ella?
-Claro. Yo con Ryan, y los otros dos juntos.
-¿Lo tenían todo planeado?
-Cariño-Me miro-Es un regalo, claro qué está planeado.
-Pingüinito, mira a la carretera.-dije con una risa, qué vino sin sentido alguno.
-Princesa, calladita, anda.
-¡Sí señor!

Al rato me quede dormida. La verdad es qué era de tarde ya. Supongo que las ¿18:46? No sé. Estoy durmiendo.

-Linda, despierta. Ya llegamos.-Me decía, supongo qué, Justin.
-Mm…No quiero.
-Venga, ______.
-¿Me das un beso?
-Pero rápido qué sino nos verán.
-¡Bien!-Me alegre.

Me coloqué bien en el asiento y nos besamos. Ni largo ni corto.

-Ahora baja, anda.
-Pareces mi padre.
-Pues no lo soy.
-¿Y qué eres?
-Tu novio pingüinito monstruo de las galletas payasito.
-Veo qué te los aprendiste todos.-Sonreí abriendo la puerta.

Salí y al segundo, Caitlin ya me estaba asfixiando.

-¡_________!-Me apretó más.
-Me asfixias, Cait.-Le dije riendo.
-Perdón.-Río mientras me soltaba-Por cierto, ¡felicidades!
-Gracias.-Le sonreí.-¿Ya preparaste la tienda de campaña?
-Sí, ¿por?
-Porque yo pasaba de ponerla.-Me eleve de hombros.
-Qué vaga eres.-Negó con la cabeza.
-Ya.-Le di la razón.

Me acerqué a la campaña. Me metí dentro y deje mi mochila. Salí.

-¿Y los tres idiotas?-Pregunte.
-No sé.-Me dijo Cait.
-¿Y Justin?
-Habrá ido con ellos.
-Ah bueno.
-¿Vamos un rato al lago?
-¿Trajiste biquini?
-Sí, ¿y tú?
-No, pero tengo bragas y sujetador. Viene a ser lo mismo.
-Claro, _____. Lo que quieras.-Me dio palmaditas en el hombro.

Cait se metió en la tienda y se cambio. Yo solo la esperé.
Cuando salió nos dirigimos al lago. Era hermoso.
Me quite la ropa, quedando en ropa interior. Vale, ahora es cuando me acuerdo qué me dio por ponerme un tanga. Bah, da igual, nadie nos ve.

-______, vas provocando eh.
-Soy sexy.
-Y una creída.
-Cállate ya.-Le dije riendo.

Nos metimos en el lago y estuvimos haciendo gilipolleses por un tiempo.

#JUSTIN#

Estaba con los chicos sentados en la orilla del lago. _____ y Cait estaría en donde las tiendas, supongo.

-¡Dios! ¿Quién es esa chica tan sexy?-Dijo Chaz mirando al otro lado del lago.

Mire. Una chica en ropa interior, con el pelo largo y marrón casi rubio, con unas curvas de infarto y algún que otro movimiento bastante provocador, se encontraba a la orilla del lado contrario. Iba con otra chica. Como estaba la rubia, por favor.
Chaz y Ryan la miraban embobados, pero solo a la rubia. Christian tenía una expresión neutra.

-La cogía y la hacía mía, ahora.-Confesó Ryan.
-Ahora en serio, ¿quién es esa sensual rubia?-Pregunto Chaz.

Mire mejor. ¿Qué? ¿________?

-Es tan sexy. No me importaría fantasear con ella.-Añadió Chaz.
-Eh, bro, deja a la chica.-Le ordene.
-¿Por qué? ¿La quieres para ti?
-No.-Dije seco.

No me gustaba oír las barbaridades qué decía de mi chica, repito MI chica.

-Podría salir en la revista PlayBoy. Yo la compraría.-Dijo Ryan.
-¡Joder! ¿No ven qué es _______?

Los vi fruncir los ojos, me miraron sorprendidos y la volvieron a mirar.

-Da igual qué sea _______, sigue siendo sexy.-Añadió Chaz.
-Depravados.-Dijo Christian en cuanto a los dos idiotas esos.
-¡Ay! ¡Perdón por ponerle los ojos encima a tu querida _______!-Chaz lo miro.-No te pongas celoso, Chris.
-¿Celoso de qué, petardo?-Dijo el nervioso.
-¡Te gusta _______!-Grito Chaz.
-Mentira.
-No qué va.
-¡Qué no!

#_______#

-¡Caitlin! ¡Para!-Le pedí riendo.
-¿Por qué?-Río.
-¡Porque son peces!
-¿Y? Igual los comemos.
-Pero déjalos, no seas mala, tía.
-Sí son súper monos.-Cogió un pececillo. Lo puso delante de mi cara.-¿Ves?
-¡Dios!-Reí más fuerte-¡Eres idiota!

Definitivamente no somos normales.

-Oye, tengo frío y además, quiero hacer una cosa.-Le informe.
-Vale, pero ¿puedo llevarme a Lorenzo?
-¿Lorenzo?-Dije sonriendo, a punto de estallar a risa.-¿El pez?
-Sí, plis plis plis.
-¿Y dónde lo guardas?
-No sé…
-¡Deja el pez!-Le grite. Del susto se le escapo.
-¡No! ¡Lorenzo!

Me eche a reír de nuevo. ¡Esta chica está loca!
Salimos del lago. Yo no tenía toalla, pero mi amiga sí. Nos abrazamos las dos, cogimos la ropa y enrollamos la toalla en las dos. Entre más risas llegamos a las tiendas de campañas.
Me metí en la nuestra y me cambié. Más tarde salí y Cait estaba con unos palos en mitad de las tiendas.

-¿Qué haces?
-Preparar una fogata.-Me respondió mientras echaba más troncos.
-Ah, ¿y cómo harás el fuego?
-Con los palos.-Me miro.
-¿No sería más fácil con un mechero?
-Sí, pero no tengo.
-¿Te recuerdo qué fumo?
-¡Ay, cierto! ¿Tienes mechero?
-Claro.-Le dije obvia.

De nuevo fui a la tienda, cogí mi cajetilla de cigarros y me acerqué a ella. Pero antes prendí uno y le entregue el mechero.

-_________ en el campo no sé fuma.
-Caitlin, me la sopla.
-Ya, me lo suponía.
-¿Entonces para qué dices nada?
-Puro joder.

Revoloteé los ojos y busque con la mirada a los chicos, mientras fumaba. Al momento los vi. Se dirigían a nosotras.
Apagué el cigarro, ya qué Justin odia qué fume.

-Hey, pandilla de tontos.-Les salude, pero en especial a Justin al cual le mostré mi mejor sonrisa.
-¿Tú tato es tonto?-Pregunto Chris.
-El más tonto.
-Qué mala, ______.-Hizo un puchero.
-Ya, ya.

Sonó mi móvil. Sí era mi madre paso de contestarle. Pero no es ella, es un número desconocido.

-¿Sí?
-_________...
-¿Quién es?
-Dios, ¡tía!
-¿Rydel?
-¿Solo haces preguntas? ¡Claro qué sí!
-¿Qué es de ti?
-Estoy estudiando en Europa, pero eso no me iba a impedir felicitar a mi mejor amiga. ¡Felicidades loca!
-Gracias.-Sonreí aunque no me viese-No sabes cuánto te extraño.
-Más qué yo a ti no.
-Créeme qué sí.-Reímos.
-Y bueno, ¿qué tal los novios?
-Mm, bien. ¿Y tú?
-Estoy muy sola, ____ ¡muy sola!
-Yo no…-Suspire mirando a Justin.
-¿¡Tienes novio!?
-Sí, quiero decir no. Tengo ex.
-Uh, ¿quién?
-Ma…Mario…-Derrame unas pocas lágrimas.
-¿¡MARIO!?-Grito más alto.
-Sí, él…-Por alguna extraña razón quise llorar más aun y así hice.
-Pero, ¿lo mataron, no?
-Sí, Ryd, lo mataron.-Rompí por completo a llanto.
-¿Estás llorando?-Pregunto confusa.
-Sí…lo extraño.
-Jo, me gustaría estar ahí contigo.
-Ya, bueno, es lo qué hay.-Dije intentado calmarme.
-Por favor, ______, no llores más.
-Es qué es algo, aquí, en el corazón. Como qué se me clavo un cristal o algo…Lo extraño.
-Pero se fue, no hay vuelta atrás.
-Lo amo…

¿Qué demonios? ¿Acabo de decir qué amo a Mario? ¿A esa persona qué le dio igual dejarme e irse a España? ¿El qué me engaño?
Tal vez este confundida. Pero ahora estoy con Justin. Lo quiero…¿de verdad? ¿Así es? ¿Lo quiero?

Juntos...¿por siempre? [6] ~Maratón~


Capítulo 6 1/3

-Sabes muy bien lo qué te dije.-Dije mientras jugaba con unas gotitas qué recorrían mis manos.
-Quiero qué lo repitas.-susurro en mi oído.
-Mé-te-me-la.-Dije sílaba a sílaba.
-Oh gatita, los vecinos se va a aprender mi nombre.-Dijo mientras me daba la vuelta.

Dicho eso se pego más a mí, restregando su pene por mi feminidad. Se acerco a mis labios y me beso. Un beso qué fue cogiendo fuerza y salvajismo. ¿Por qué me hace sentir así? De esta forma tan…perfecta.
Se separo de mis labios y acerco su boca a uno de mis pechos. Se lo metió en la boca y con su lengua lo lamió. Mordisqueo mi pezón.

-Ah…sigue…-Le pedí en un gemido.
-Oh, nena, no sabes cómo me pones.-dijo besando mi pecho y subiendo la mirada a mis ojos.
-¿Cómo te pongo, tigre?
-Duro, como una piedra.

Aun estando pegados, baje mi mano hasta su miembro. Lo toque un poco y Justin gimió. Por lo qué se ve, él no aguanto más. Me cogió a ahorcajadas, me pego a la pared de aquella ducha. Arqueé la espalda ante lo frío qué estaba el mosaico. Su pene rozaba mi feminidad. Con un leve empujón se metió dentro de mí, con tal fuerza qué grite.

-¡Ah!
-Sí…muñeca.

Salió, con algo de mi ayuda. Ya qué coloqué una de mis manos en su pene para ayudarlo a meterlo. Bueno y ahora a sacarlo.
De nuevo lo metió. Sus embestidas fueron rápidas y me llenaban por completo. Mis pechos rebotaban de tal forma qué mire a Justin un momento y este no paraba de observarlos. Me agarro mejor de la cadera y yo quite mi mano de donde antes la tenía. Coloqué las dos en sus hombros y deje qué él hiciese la mayor parte del trabajo. Me movió de arriba abajo, para metérmela mejor. Pero nunca salía del todo.

-Oh, oh, oh.-Gemí.
-Mjm…-Gruño él.

Mis paredes vaginales se contraían apretando su miembro. Él gimió. Siguió, y más. Dios.
Golpes en la puerta. Justin paro, dejando su pene dentro de mí.

-¿Hija? ¿Estás bien?

Es mi madre. En una palabra, mierda.

-Sí…-Dije como en un gemido y me maldije.
-¿Qué haces?
-Duchándome, ¿no es obvio?
-Es qué te he escuchado chillar.-dijo poco convencida.
-¿Qué te crees qué estoy haciendo, mamá?
-No sé…masturbándote o estás ahí con algún chico. ¡Yo qué sé!
-¿Algún chico? ¿Viste a alguien entrar? Supongo qué no.
-_____, no le hables así.-Susurro Justin. Lo mire mal.
-Mamá, ¡déjame ducharme!
-Hija, debemos tener una charla sobre sexo.
-Vale, después te cuento lo que quieras. Adiós.

Escuche el ruido de una puerta. Se habrá ido, y sino qué piense qué me estoy masturbando.

-Relajaté, porque si no, no podré sacarla.-Me pidió Justin.
-Está bien…-Aspire aire. Lo solté y lo mire a los ojos.

Note como iba sacando su pene de dentro de mí.

-No lo saques todo, quiero qué sigas, oye.
-Cachonda mía.-Me dijo volviéndome a embestir por sorpresa. Beso mi cuello.
-¡Ah! Dios…deberíamos hacer una película porno.
-¿Por qué?-dijo riendo, pero se le acabo al salir de mí. Soltamos un gemido al unisonó.
-Porque nos pasamos todos los días haciéndolo.
-¿Y eso qué tiene qué ver?
-Qué somos unos viciosos.-Le dije mientras me bajaba a la tina.
-Algún día follaremos a lo porno.-Dijo colocando la ducha sobre nosotros dos.
-O sea…pero con amor, no te pases.-Le advertí.
-Todo es con amor, pequeña.

Abrió más la ducha. Miles de gotitas sobre los dos. ¡Ding! Idea estúpida sin sentido en mi cabeza.

-¡Esta lloviendo! ¿Nos besamos bajo la lluvia?
-_______, ¿qué desayunas qué te sienta mal?-Pregunto riendo.-¡Lo qué acabas de decir no tiene sentido!
-Shh, solo bésame.

Me hizo caso. ¡Bien, besito bajo la lluvia! Oc, ya está. Qué infantiloide soy a veces.

Después de un rato jugando con el agüita de la ducha, salimos. Me vestí, cogí la maleta y baje. Justin aun se estaba preparando.
Llegué al salón.

-Hija, ven, hablemos.-Me senté a su lado. No dije nada.-¿Qué hacías en el baño?
-Ducharme.
-¿Por qué gemías?
-Una araña.
-¿Por eso? No te creo.
-¿Y qué piensas entonces?
-Qué te estabas masturbando.-Dijo como si nada.
-¿Y si era eso?
-Pues…tendremos una charla.
-Pregunta, lo sé todo.
-¡______!
-Es verdad, antes dijiste charla de sexo. Pues hablemos de ello.
-¡La qué te tiene qué dar la charla soy yo!
-Pero es qué papá me la dio ya y no quiero repetirla.

Papá…él me falta este cumpleaños. ¿Por qué se tuvo que ir? Marchándose…dejándome sola. Mis ojos empiezan a humedecerse. No, _______, no llores.

-¿Nos vamos, _______?-Pregunto Justin.
-Sí…vamos.-Intento de sonrisa, pero fallido.
-¿Esta…-Le interrumpí.
-Te cuento en el coche.

Me levanté de al lado de mi madre y salí, sin despedirme de ella.

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¡MARATÓN! Si, si, si *Q*

¡Bieeeeeenvenida, Sofia! Me gusto mucho tu comentario asdfgh º-º

Por cierto, ¡13 COMENATARIOS! asdfghj aunque la mitad fueran iguales y dijeran: 'SIGUIENTE:)' JAJAJAJAJAJAJA, mis lectoras son 'normales' LOL