Capítulo 24
Baje las escaleras hasta encontrarme en el salón, de nuevo. Mire a mis
lados. Selena seguía allí, mirando su móvil. Y escuchaba un sonido qué no me
gustaba. La sirena de la policía. El bote de nutella junto a la cuchara cayó al
suelo. Corrí hacía Selena.
-¿Has llamado a la policía? –Pregunte alterada.
-No me vas a tocar, nunca. –Río amargamente.
-Pero…¿tú tienes un puto retraso? –La cogí del cuello de la camisa– ¿¡Quieres morir, pedazo perra!? –La zarandeé.
-¡Suéltame! –Grito desesperada.
Estaba a punto de darle un puñetazo, pero los golpes en la puerta y la
aguda voz de un hombre, me hicieron soltarla y huir hasta mi cuarto. Coger lo
necesario en tiempo record y saltar por la ventana, deslizándome desde el árbol
qué se encontraba al lado. Corriendo por la parte trasera de la casa, salte una
valla, llegando a la casa de mi vecino. Corriendo unas cuantas calles más,
conseguí llegar hasta casa de Harry. Me apoye en la parte lateral de la casa y
saque el móvil. Marque el número del de pelo rizado.
-Vamos…vamos… –Susurre esperando una respuesta.
-¿Sí? –Se oyó al otro lado.
-¡Harry! ¿Estás en casa?
-Llegando, ¿por?
-Por favor, ven corriendo. –Colgué.
Guarde el móvil, y me coloque la capucha de la sudadera qué me había
puesto antes. Me coloqué al lado de la puerta de su casa, y vi como él llegaba
corriendo. Se quedo mirando hacía mi casa, en la cual había más de un coche de
policía. Me miro a mí y señalo los coches, miro a los coches otra vez, de nuevo
a mí. Después llego hasta a mí.
-¿Mataste a alguien?
-Abre la puerta y dentro te cuento.
Él la abrió, pasamos y cerró. Antes de qué yo pudiese seguir caminando,
él, me paro.
-¿Qué paso?
-Amenacé a Selena de muerte y ella llamo a la policía. –dije con rabia.
-¿Por qué la amenazaste?
-Porque ella va de enterada, y no me da la gana.
-Pareces una cría de trece.
-Una de trece no mata gente.
-Bueno… ¿Algo más?
-Me bese con Justin…
-¿¡Qué!?
-Qué me be…
-Te entendí. –Me interrumpió.
-¿Entonces?
-Qué no, _____, él está con Selena. Tú le amas, vale, pero no puede ser
esto.
-Todo es una locura, y más ahora qué me busca la policía.
-No me digas. –Ladeo la cabeza y puso una cara extraña.
-Vete a la mierda, Harry. –Le golpeé el hombro.
-No seas mala.
-No lo seas tú, mi vida es complicada y no me ayudas.
-No puedo hacer nada, lo sabes.
-Protegerme.
-Eso sí, ¿lo necesitas?
-Por favor. –Hice una mueca.
Harry se acerco a mí y me abrazo. Y sin ningún por qué razonable, me
eche a llorar en su hombro.
•Justin.
Salí del cuarto, un poco descolocado. Hacia tanto qué no sentía sus
labios contra los míos. Se sentía, ahora, más increíble qué nunca.
Mientras me colocaba la chaqueta, baje por las escaleras. Y mis ojos se
abrieron como plato. ¿Qué mierdas hace aquí la policía?
-Perdoné, agente, ¿qué ha pasado? –Dije.
-Buenos días, señor. Hemos recibido una llamada de auxilio, según está
chica de aquí –Miro a Selena– La presunta asesina de
Mario Cesc se aloja aquí.
-No, por favor. –Reí con amargura mirando a Selena muy mal– La pobre, está alterada, usted tranquilo, aquí no vive una asesina.
-¿Seguro, señor?
-Se lo aseguro.
-Está bien, pero no se quedará sin multa.
-¿Yo? –Pregunte.
-No, la señorita. Por haber llamado para nada. –Saco esa libreta rara
para las multas, no sé su nombre, y comenzó a escribir– Tiene una semana para
pagar los cien dólares de multa. –Arranco el papel y se lo dio a Selena– Tengan un buen día.
Saliendo por la puerta, cerrando con delicadeza, cuando ya no se
encontraban en la casa, tome a Selena de los hombros y la coloqué delante de
mí.
-¿Estás loca? –Le grite– ¿¡Pretendes qué se
lleven a ______!?
-¡Me amenazo, Justin, me amenazo!
-¿Y qué? –Dije calmado– ¡Ella no te haría
nada!
-¿Cómo lo sabes? –Me grito.
-¡Porqué no dañaría nada qué me fuese a hacer daño a mí!
-Justin, ella no te quiere, ella me mataría, sería capaz.
-Sé qué es capaz. –Suspire– Pero tampoco es
cuestión de qué la metan en la cárcel.
-¿Por qué? Todas nuestras vidas serían mejores, la perderíamos de vista
unos cuantos años.
-¿Qué dices? ¿Yo he dicho eso? ¿Yo quiero qué ella desaparezca de mi
vida?
-Emh…
-No. No lo he dicho, no inventes. Por favor, ahora, vete de mi casa.
-Pero hoy es nuestro ani…
-Me da igual lo qué sea, vete. Ya hablaremos. –La interrumpí.
La solté y me acerque a la puerta, la abrí y le indique qué saliese.
Cogió su chaqueta de mala gana y salió, dedicándome una última mirada de odio.
Cerré la puerta y suspire. Coloque una de mis manos en mi nuca y la frote. Sí
meten a ______ en la cárcel, me muero. Saqué mi móvil y la llame.
-¿Sí?
-¿Estás bien?
-¿Justin?
-Sí.
-Ah, ¿aun sigue así la perra esa?
-No, ya se fue.
-¿No fuiste con ella?
-No, ¿por qué iba a ir con ella? ¡Casi hace qué te metan en la cárcel!
-Ya, en fin. Sí eso vuelvo más tarde a casa.
-¿Dónde estás?
-Con Ross. –Silencio. Celos, lo
quiero matar– Es broma. –Ríe– Estoy con Harry.
-Cabrona.
-Lo sé.
-Tú sabes mucho, nena.
-Demasiado diría yo. –Río.
-Amo tu risa.
-Chachi, adiós. –Colgó.
Vamos, qué yo le digo algo bonito, qué ni debería haber dicho y dice
‘chachi’. Esta chica lo qué quiere es juego. Juego… Como al principio de todo.
Ese juego estúpido qué acabo enamorándonos. Es increíble como las cosas cambian
de un momento a otro. Como alguien entra en tu vida, sin avisar, te vuelve todo
patas arriba, te mete en líos y termina gustándote. A veces creo qué ella entro
en mi vida porque yo la busque, sin darme cuenta.
•____________.
-¿Quién era? –Pregunto Harry después de qué colgué.
-Oh, Justin. –Mire mis uñas.
-¿Para…?
-Para ver donde estaba.
-Él aun se preocupa por ti…increíble.
-Ya, bueno. –Mire a mis dedos– Le extraño. –Levante la mirada y le miré.
-__________. –Me abrazo y apoye mi cabeza en su hombro– Es obvio qué le extrañes, aun le amas.
-Quiero qué él vuelva a ser mío, yo de él… –Susurré– Sus besos, sus
caricias, sus tonterías, todo.
-Verás como todo vuelve a la normalidad.
-Está Selena.
-Acaban de pelear. –Me separo de él y me tomo de los brazos– ¡Es tu oportunidad! –Grito como una chica y yo reí.
-¿Quieres qué le seduzca?
-Obviamente. –Río– Bueno, esta noche hay
una fiesta aquí cerca. Sé qué va Justin, y todos los demás. Es tu noche,
_______, esta noche Justin y tú haréis cosas.
-¿Me ayudarás?
-¡Claro!
-¡Harry, te quiero, joder! –Bese su mejilla con efusividad.
(…)
Termino de colocarme mi vestido negro. Me llega un poco más arriba de
las rodillas, su escote es en forma de ‘V’ y las asillas son medianas. Me
coloco los tacones rojos, me pinto un poco y salgo del cuarto.
Es la hora de la fiesta.
Hora de ligar.
Hora de disfrutar.
Hora del el huracán _______.
Y, bueno, yo, qué nunca estoy nerviosa, hoy, ahora, estoy qué me va a
dar algo. Justin y Selena peleados. Yo a punto de verle. Me está dando cosita
en el estómago.
-Wow, joder, estás preciosa. –Susurraron en mi oído.
-Mhm. –Me di la vuelta y le
mire– Estás muy sexy,
Justin. –Sonreí.
-Qué sonrisa más bonita. –Se acerco a mí.
-Tienes novia, guapo, así qué aléjate. –En realidad no quería eso, pero el corazón casi qué se me salía.
-Okey, okey. –Se aparto– Pero el beso de antes,
creo que en ese momento no te importo mucho Selena. –Elevo una ceja y sonrío
hacia un lado sin mostrar los dientes.
-Cállate, anda. Me diste pena y te bese.
Comencé a caminar hacia la puerta. Él venía detrás de mí.
-¿Juegas? –Pregunto tomándome de
la cintura desde atrás.
-¿A qué?
-A nuestros queridos juegos, señorita Knight.
-Señor Bieber, la última vez qué jugamos, acabamos enamorándonos.
-Quizá sea eso lo qué busco.
Muero, muero, muero, morí.
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Prometí maratón, lo sé. Pero no he tenido tiempo, ni inspiración, ni nada.
Lo deje con mi novio.
Tengo otro, jeje.
No soy puta xd.
Y bueno, que a la novela le queda poco, creo, no sé, debo pensar un poco.
EN FIIIIIIIN. Las tuve esperando como años, cosa algo así ._.
Lo siento, de verdad. Intentaré subir más seguido. No llegue a pensar que esto me pasase. Siempre llevaba como unos cinco capítulos adelantados, ya ni eso. NI UNO.
Pero les traje la mierda esta .______________.
¡PERDONENME!
Yo las amo, pero djkjklsjl :'(
En serio, siento mucho todo.
-Las amo.