27 de junio de 2013

Derriba el muro {03}

Abby estaba vaciando ahora su maleta. Brenda mientras se duchaba. Jazmin estaba pintándose las uñas.
El agua caí por la piel desnuda de Brenda. Mientras se enjabonaba el pelo. Escucho como la puerta se abrió y después se cerró. Pero no le dio importancia. Después escucho como un ruido extraño. Presto más atención.

-Hola, Jaz. –Es un chico.
-Bieber. –Silencio. Un sonido al estilo “muac”. Es decir, un beso.
-¿Lista para lo de esta noche?
-¡Por favor! Sí van a hablar esas groserías váyanse. –Se quejo Abby.
-Podemos ir a hablar al baño. –Dio como opción Justin.
-No, no podemos. Esta la idiota de Brenda.

Justin se quedo parado. Al fin sabía su nombre. Brenda. Un nombre lindo. Ahora mismo podría ganar la apuesta. Abrir esa puerta y besarla. Tal vez qué ocurriese algo más. Rió para sus adentros. Ver a la nueva desnuda. Toda una tentación, pero no. A él ella no le interesaba. Para nada.

-Justin, voy a salir un momento. –Aviso Jazmin.
-Vale, ¿te espero?

Esa idea a Jazmin no le gustaba demasiado. Brenda estaba en el baño y no quería qué Justin la viese. Pero debía salir a planear una cosa.

-Mm, sí.

Después salió de la habitación. Justin la inspecciono. Por lo visto, Abby, también se había ido. Sonrío maliciosamente. Se acerco la puerta del baño y dio dos golpes en ella.

-¡No molesten!

Mientras, dentro del baño, Brenda estaba por salir de la ducha. Y así hizo. De nuevo más golpes. Ella se coloco la toalla alrededor de su cuerpo.

-Jazmin, ¡deja de joder!

Por respuesta obtuvo más golpes. Así qué abrió sin más, encontrándose con Justin. Sus mejillas se colorearon a color carmesí.

-Vete de la habitación, me voy a cambiar.
-No quiero irme, estoy esperando a Jaz.
-Pues bien, entonces, deja paso.

Él la dejo pasar. Brenda camino hasta el qué ahora sería su armario. Lo abrió. Busco algo de ropa interior. Cogió la ropa normal, también. Justo se le cayó el sujetador al suelo. ¿Y si se agacha y se le ve todo? ¿Y si se le cae la toalla? ¡Todo tiene inconvenientes! Cuando volvió a mirar el suelo, el sujetador, ya no estaba. Escucho a Justin carcajear. Lo miro. «Mierda» Pensó.

-Bieber, dame el sujetador. –Se acerco a él.
-¿Por qué? Es lindo, regálamelo.
-¿Y si te regalo algo mejor?
-¿Un beso? ¿Sexo? ¿Unas braguitas de encaje?

Brenda soltó una fuerte carcajada. Justin levanto una ceja.

-Yo hablaba de un puñetazo o partirte los huevos. –Sonrío cínica.
-En ese caso, me quedo con esto. –Elevo el sujetador.

Pero rápidamente tuvo qué soltar esa prenda. Acababan de abrir la puerta. Brenda la recogió rápidamente y entro al baño. Jazmin era quien había entrado. Y No le gusto nada encontrarse a la nueva y Justin tan cerca. Pero ya estaba todo listo. «Esa maldita perra sabrá quién soy» Pensó Jazmin. Se acerco a Justin y lo beso.

-Volví.
-Ya veo.
-Por cierto, ¿a qué viniste?
-Bueno, a recordarte nuestro pequeño encuentro y… -No había más escusas. Bueno, sí. Observar el comportamiento de Brenda, saber cómo se mueve, como es- Y ahora debo irme.
-Vale, nos vemos. –Le sonrío.
-Sí, a las ocho en mi cuarto.
-¿Estarán los chicos?
-Ryan tiene planes y supongo qué Chaz estará con su noviecita. –Dijo con cierta burla.
-¿Novia? ¡Ay, qué lindo! ¿Quién es la chica?
-La nueva, Brenda.
-¿Qué ocurre ahora conmigo? ¿No pueden dejar de nombrarme? –Pregunto Anne tras salir del baño.
-¡Brenda! No sabía qué andabas con Chaz. –Dijo cínica Jazmin.
-Sí, ¿también me vas a decir qué no me acerque a él? –Pregunto acercándose a ella.
-No, no. –Carcajeo- Te lo puedes quedar, con qué no te acerques a Justin.
-¿A Bieber? Ya te dije qué esto –Lo miro- es un maldito gilipollas y jamás estaré con él.
-Estoy delante, podrías guardarte tus insultos.
-¿Por qué no se mueren los dos? –Pregunto antes de salir de la habitación.

+++

-Ey, ¿cómo se llama la nueva?
-Brenda.
-Un sexy nombre para una sexy chica.
-¡Ay! Déjate de estupideces.
-Oh, perdón por hablar de tu amorcito.
-Es mi novia, gilipollas.
-¿Qué, qué? –Pregunto Ryan aturdido.
-¿No oyes?
-Sí, sí oigo. –Lo miro mal- Pero no creo qué ella este contigo.
-¿Por qué?
-Porque…eres tú, en fin, ya entiendes.
-No, no entiendo. ¿Ahora no puedo tener novia porque a ti y a Justin se les antojo tener sexo con ella? No, Ryan, esto no es así. Es mi novia, no os acerquéis a ella.
-Wow, man, tranquilo, no me comas. –Carcajeo.
-Eres un puto pesado.

Chaz se estaba acomodando muy bien al papel de novio de Brenda. Por lo menos ya había conseguido qué Ryan la dejara. Bueno, eso cree él. No sabe nada de la apuesta entre él y Justin. Al momento entro Justin.

-Ey, maricas. –Saludo.
-¿De dónde vienes?
-Del cuarto de Brenda. –Lo había dicho adrede.
-¿Qué hacían? –Siguió echando leña al juego Ryan.
-Bueno esta recién salida de la ducha, con una simple toalla. ¿Y saben qué más? Tuve entre mis manos uno de sus sujetadores.
-¿Te la has tirado?
-Bro… -Miro al suelo con una sonrisa.
-¡No te acerques a mi novia, maldito! –Grito Chaz.

Los dos mujeriegos de aquella habitación carcajearon fuertemente.

-Bro, no te pongas celoso. No me la tire, lo único cierto de la historia es lo de la ducha.
-No te acerques más a ella, ninguno de los dos.
-¡Vaya, Chaz! –Río- ¿Tanto la quieres ya?

Y él no aguanto más se levanto de su cama y salió echando humo de aquella habitación. ¿Y llama amigos a esas cosas?

-Man, te pasas demasiado. –Carcajeo Ryan.
-Pero, tío, tuve ganas bastantes ganas de tirármela. Pero llego Jazmin.
-Qué pena, hermano.
-Pero la conseguiré.
-Lo que quieras. Pero ahora la voy a joder yo.
-¡No, no! Tú tienes planes, ¿recuerdas?
-Ah, sí. Pero más tarde. –Le guiño un ojo.

Ryan camino por los pasillos de la residencia de chicos. Bajo las escaleras. Se encontró con el típico grupito de chicas plásticas. Entre ellas Claire y Allison. Pero cuando escucho gritos, se alarmo.

-¡Dejadme ya!
-Pero por favor.  –Río una rubia- ¿Te has visto? ¡Eres un maldito bicho!
-Ashley, con eso te quedaste corta. ¿No viste su nariz? ¡Es enorme! –Añadió la pelirroja, Allison.
-¿No tenéis vida, plásticas?
-¿¡Perdón!? –Pregunto gritando Claire- ¡Cierra la boca, puta!

Se estaban metiendo con Brenda. Y al escuchar qué la llamaban puta, su sangre hirvió. Lo primero que hizo fue pegarle a Claire. Seguidamente las demás se abalanzaron hacía ella. La pobre estaba sola sin nadie. Aunque…Ryan estaba ahí.

-¡Eh, eh, eh! ¡Chicas! –Pidió- ¡Claire, qué sepas qué Brenda está más buena qué tú! Bueno de hecho esta noche hemos quedado.

Todas las chicas pararon y miraron a Ryan. ¿Era cierto lo qué oían? ¿Ryan y la nueva?

-¿Cómo? –Pregunto la aguda voz de Claire.
-Qué sorda estas hoy.
-¡Pero si habíamos quedado nosotros, hoy!
-Lo cancelo. –Era algo qué le costaba decir. Acaba de pasar de follar por defender a Brenda- Y, tú, vamos. –Le guiño un ojo.

Brenda se acerco a él y le dio el brazo. Comenzaron a caminar. Miles de murmullos. Grititos de las plásticas. Y, Anne, ella estaba destrozada. ¿Por qué un maldito insulto le tenía qué recordar su infancia?

-¿Te hicieron daño o algo? –Pregunto Ryan cuando estaban suficiente apartados. Brenda contuvo las ganas de llorar.
-N…no. –Ryan la observo. Tenía rasguños en el cuello.
-No te acerques a ellas.
-No quería acercarme a ellas, vinieron y se metieron conmigo.
-Bueno…ahora me debes algo. –Elevo una ceja.
-No me voy a acostar contigo. –Se echo para atrás.
-Mierda, pero si lo pasaríamos divertido. –Sonrío acercándose a ella.
-Tengo novio.
-¿Chaz? ¿Cómo se enterará si lo hacemos?
-De ninguna forma, ya qué ni loca ni soñando ni ebria ni drogada lo haría contigo.

Justo un timbre sonó. Eran las ocho de la noche en punto. Hora de cenar.

-¿Eso qué significa? –Estaba claro qué los nuevo no sabían mucho.
-Hora de cenar.
-Oh, gracias Ryan. Por cierto, no te pases de listo. –Se acerco a él- Te partiré la cara como te pases.
-¡Te recuerdo qué amo los desafíos! –Le grito mientras ella caminaba hacia el comedor. Le saco el dedo medio.

Salió de la zona de las residencias y paso por el campus. Entro al comedor. Se encontró con su compañera de habitación, Abby. Estaba con un chico. Se acerco a ellos.

-Hola. –Sonrío.
-Hola. –Miro al chico tras saludarla- Él es Austin, ella Brenda.
-Encantado.
-Lo mismo digo. –Acto seguido los dos se dieron un beso en la mejilla- ¿Nos sentamos?
-Claro.

Los tres cogieron las bandejas, cada uno una, se pusieron la comida y se sentaron en una mesa. Comieron tranquilamente, hasta qué se hizo el silencio en todo el comedor. No se oía nada. Los tres miraron a la puerta. Entraban Ashley, Claire y Allison. Pasaron con sus aires de niñatas consentidas de papá. Con sus faldas ajustadas y los escotes de muerte. O lo qué piensan alguno, ‘van enseñando todo’. Como si fuesen desnudas. Todos las miraban. Ellas se acercaron a Brenda.

-¿Buscas a Jazmin? –Pregunto la morena.
-No, la verdad, no me importa ella. –Y era cierto. Las tres chirriaron los dientes.
-Bueno, para qué sepas igualmente. Esta con Justin, haciéndolo.
-¿Y qué? ¿Un corneto? –Los dos componentes restantes de la mesa rieron- ¿Por qué me vienes a restregar eso?
-Es obvio, te gustaría estar en el lugar de ella.
-Claro, sobre todo porque tengo novio y él me da lo qué necesito.
-¿¡Novio!? –Pregunto irritada. Su plan, el de Jazmin, se estaba yendo al garete.
-Sí, guapa. Ya sabes, Chaz. –Le sonrío.
-¡No me lo creo!
-¡Eso! –La apoyaron las otras dos.

Brenda miro a la puerta.

-Por allí viene, preguntadle. –Hizo un gesto con la cabeza.

Chaz termino de acercarse a Brenda, le sonrió.

-Hola amor. –La saludo.
-Hola cielo.
-¿Son novios? –Pregunto una voz masculina a lo lejos.
-¿Esto es así siempre? ¿Todo el internado se entera de a quién te tiras y a quién no? –Pregunto Brenda. Chaz asintió.

Brenda, decidida se levanto de su sitio y se coloco de pie en él. Todos la miraban. Y ella ya no tenía vergüenza. Iba a demostrar quién era. Iba a demostrar qué con ella no se juega.

-¡Tía buena!

Ella puso los ojos en blanco.

-Haber, primero, ustedes, plásticas putas, yo no quiero a Justin. Ni quiero qué me penetre. Dais asco, siempre a la sombra de la Jazmin esa. ¿En serio? Sois penosas. Buscaos una vida, o id a trabajar al puticlub más cercano.

Muchos carcajearon, se asombraron también. Era la primera vez qué alguien se atrevía a hablarle así a ese grupo de chicas.

-Y segundo, para todos, ¿hay algún problema? Sí estoy con Chaz –lo señalo- estoy con él.
-¡Sí! Hay un problema, estas demasiado buena y te quiero en mi cama. –Grito otro chico.

-Lo siento, pibe, solo paso por la cama de mi novio.
------------------------------------------------------------------------------

Ay, no saben la pereza que me daba coger mi pc, abrir el chrome, ir al blogger y subir el capítulo.
Nah, mentira.
¿Qué tal, guapuras? Espero que estén geeeeeeeeenial.
¿Vieron como es _________? Es un poco rara, a veces es una tímida, después una provocadora y después...umh, ¿una ella?
Ya ustedes me entendieron JAJAJA.
En fin, que más decirles.
No sé, n hay ganas de pensar ahora.
Solo era eso, y que las amo más que nada, que sepan<3

17 de junio de 2013

Derriba el muro. {02}

Brenda lo miro de arriba abajo. ¿Qué se cree? Ella no es como las tontas de su clase qué se dejan.

-Ni se te ocurra volver a tocarme, gilipollas.
-¿Por qué? ¿Qué me harás?

Justin se acerco más a ella, juntando sus anatomías. Sus alientos chocaban.

-Puedo romperte la cara, los huevos y, quizá, matarte. –Enumero con los dedos.
-Gatita, no te conviene tratarme así. –Relamió sus labios.

Y era verdad. Jamás una chica le enfrento. Todas lo adoraban, lo querían, bueno, más bien querían sexo con él.

-Retrasado, no te conviene acercarte a mí.
-No te pases, ¡nadie me habla así!
-Pues ese nadie soy yo, ¿vale?
-No te pases niñata.
-¿Por qué no te mueres?
-Porque hoy quede para follar, así qué no quiero.
-¿A mí qué me cuentas con quién follas o no?

Se lo dijo, por internar darle celos. Para qué ella se fijase en él. Para qué se diese cuenta de qué es Justin Bieber, el chico más deseado.

-Mira, piérdete, gilipollas.

Acto seguido la pequeña Anne lo empujo. Y bien fuerte. Lo aparto en seguida. Tiro del brazo de Chaz.

-¿Qué haces, bro? ¡No jodas! ¡Te gusta!
-¡Justin! –Le regaño el moreno-No me gusta.

Después siguió a su nueva amiga. La vista de Justin no se apartaba de ellos dos. ¿Qué coño le pasaba a Chaz? Es decir, tal vez no sea como Ryan o como él, pero jamás lo vio así. Así con una chica.

-Ey, Brenda, párate.
-¿Qué?-Dio vuelta y miro a Chaz. Coloco un mechón de su pelo tras la oreja.
-¿Estás enfadada?
-No.
-Lo estás.
-¡Es culpa de ese! Lo conozco de horas y ya es lo peor de este mundo.
-Perdónalo.
-¿Cómo? ¡No, no, no! ¡Sí lo vas a defender, v…

Chaz, no sabía cómo callarla. Aunque amaba su melodiosa vos. En realidad, todo de ella le gustaba. ¿Qué se conocen de poco tiempo? Eso no puede impedir un beso sin sentimientos. Los labios de Chaz chocaron con los de Brenda, dejándola sin acabar la frase. A ella le llego por sorpresa, pero lo siguió. Sus labios llegaron a encajar. Justin se quedo mirándolos. Fue como qué…ni él lo sabe. Pero vio a su amigo besar a ese bicho y quiso matarlo. Y no por qué a él le guste Brenda.

-Solo era para callarte. –Le sonrío el moreno.
-Más te vale qué sea solo para eso.
-Sí. –La miro.
-Pero –Sonrío maliciosamente- ¿Me haces un favor?
-Dime.
-¿Podrías hacerte pasar por mi novio?
-¿Qué? –Pregunto anonado Chaz.
-No porque yo quiera, es para alejar a los babosos.
-Oh, está bien. Pero es una locura.
-Los besos no serán mucho, ni muchas muestras de cariño, ¿entendido?
-Sí, señor. –Dijo como un militar.

Brenda le pego en el pecho riendo y solo le susurro “tonto”.

+++

-Creo qué esos dos tienen algo. –Comento Ryan.
-Lo sé. –Apoyo Bieber. Le dio una calada más a su cigarro. Expulso el humo.- Aunque sería raro, se conocen de horas.
-¿Y qué? Tú eres el vivo ejemplo de qué si se te cruza una tía en el camino, al segundo, te la estas tirando. Y sin casi conocerse.
-Ya, pero yo soy yo y él es Chaz.
-¿Celoso?
-¿Eres tonto? ¿Celoso de la nueva? ¡No me sé ni su nombre!
-Yo tampoco. –Carcajeo.

Los dos chicos miraron al frente. Justin de nuevo expulso más humo. Ryan miraba a las chicas qué se paseaban por delante de él. Solo son las dos de la tarde y mucha gente ya está en el campus. Pasando el rato. Allison pasó por delante de los dos, con su grupito de amigas. Los miro mordiéndose el labio. Justin la agarro del brazo.

-No te muerdas el labio, -Soltó el humo- me pone demasiado. –Termino de susurrar en su oído.
-No sabes las ganas qué tengo de tenerte dentro de mí. –Paseo su mano por encima de la camisa de Justin, notando todo su abdomen.
-Nos podemos ver mañana.
-¿Y hoy?
-Tengo planes, nena.
-Bueno. –Se elevo de hombro- Un día más sin probarme.
-No te vengas de listilla, Ali.

Ella miro sus labios. Devorarlos, ya.

-Está bien. –Se junto a él. Sus cuerpos pegados. Y, por ‘accidente’, la mano de ella acabo en el bulto del pantalón de Justin. Sonrío pícara- Mío, mañana eres todo mío.
-Sí, nena, todo tuyo.

Soltó el cigarro y sus manos acabaron en el redondo culo de ella. Lo apretó. La junto más a él. La beso.

-Nos vemos, entonces.

Ella le sonrío y siguió con sus amigas, qué enseguida le preguntaron qué había hablado. En cuanto a Justin, a este paso la semana la tendría completa.

-¿Otra? Solo te queda Claire. –Le anunció Ryan.
-Más facilona qué es. –Carcajeo- A esa me la encuentro ahora y enseguida me la estaría follando.
-Lo sé, pero como esta noche estas ocupado, me la voy a buscar para mí.
-Toda tuya. –Elevo sus manos- Ya la cogeré yo el miércoles. Y, no sé, buscaré entre las nuevas alguna.
-Esas son más difíciles, bro.
-Para mí nada es imposible.
-Sí, la qué esta con Chaz.

Justin lo miro mal. Y era cierto. Ella se le resistía.

-Pero es qué a ella no me la quiero tirar.
-Esta buena.
-Es un bicho.
-Justin, no te engañes, esta buena.
-Tío, basta.
-¿Por qué? ¿Te jode qué se te resista?
-¡No! ¡Nadie se me resiste!
-¿Qué no? Apostemos.
-Venga, ¿el qué?
-Quien consiga besarla antes gana, quien no tiene qué pasearse en bóxers por todo el campus.
-Genial. –Estrecharon sus manos- Qué gane el mejor.

Ryan sonrío. Después siguió mirando chicas, mientras Justin le daba vueltas a cómo conseguir besarla.

-¡Espera! Se me olvido decir qué si la besas a la fuerza no vale y si, después del beso, te pega o te insulta pierdes. –Aclaro Ryan.

Justin estaba seguro de qué perdería. Ella no iba a dejar qué la besara por nada, ni por dinero. Y si lo hacía a la fuerza y aunque se lo siguiese, al final, le pegaría. Tal vez no la conozca mucho. Solo han hablado una vez. Pero sabe qué tipo de chica es. Difícil. Muy difícil.

+++

-Chaz, esto aburre.
-Un poco, pero ya verás cuando empiecen las peleas.
-¿Peleas?
-Sí, Brenda.
-Oh…
-Como se nota qué no conoces bien este internado.
-Bueno, nunca conocí bien a la gente de mi edad.
-No entiendo.
-No tuve amigos, nunca.
-Ya puedes quitar el nunca porque soy tu amigo.
-Mi amigo, alias novio falso. –Rieron.
-Exacto, así qué ya no estás sola. –Le sonrío.

De repente el cumulo de gente se hizo alrededor de Brenda y Chaz. Se le acerco una chica con el pelo largo y negro.

-Nuevecita, ¿qué coño te crees? –Le pregunto de mala gana.
-¿Yo…qué te hice? –Dijo asustada.

Era la primera vez qué una chica le llegaba así de repente. Nunca había tenido pelea. Nunca. Su vida era simple y monótona. Pero siempre sin peleas, apartada de todo, sumergida en los libros.

-¡Tienes la puta cara de decirme eso!
-Primero, ¿quién eres? Y segundo, no te pases. –Saco su valentía. Se enfrentaría a la chica esa. Bueno, denominémosla zorra.
-Soy Jazmin Villegas, la qué te va a partir la cara como te acerques otra vez a Justin.
-¿Yo a ese engendro? ¡Por favor, no me hagas reír! Ah, y como me toques te mato, zorra.
-¿¡Perdón!? –La última palabra qué acababa de decir Brenda la había colmado por completo. Nadie la llamaba así, excepto Justin mientras lo hacían. Le encantaba qué él le hablara sucio.

Seguidamente las manos llenas de uñas postizas de Jazmin acabaron en el pelo de Brenda, dándole jalones. Y la pequeña Anne no sabía qué hacer. Hasta qué una de sus pequeñas manos acabo grabada en la mejilla de Jazmin. Ella paro. La miro con odio.

-¡Hija de puta! ¡No me toques! –Le chillo la morena.
-¿Hija de puta? –Pregunto, con ganas de estallar a llanto.

Ese maldito insulto le afectaba tanto. Ese insulto tenía razón. Su madre había sido puta, cuando ella tan solo tenía cuatro años. Necesitaban el maldito dinero. Y por culpa de ese trauma qué se cogió de pequeña nunca ha tenido novio. Nunca, jamás.

-Sí, ¿estas sorda? ¡Hija de puta! –Río.

Brenda no aguanto más. Le dio un puñetazo en toda la cara. Con todas las ganas, bien fuerte. Miro la cara de Jazmin. Le sangraba la nariz. Empezó a llorar. Pero ella no se arrepentía de haberle dado ese golpe.

-Brenda vamos. –Le aviso Chaz cogiéndola de la mano.

Caminaron en silencio hasta el cuarto de él. ¿Cómo había pasado eso? Ahora él tenía miedo, sabía qué no debería pasarse con Brenda si no quería problemas. Pero ahora debería protegerla. De lo más seguro las amigas de Jazmin irían a por ella. Y, bueno, en este internado nadie tenía compasión. Sí Jazmin deseaba qué Brenda lo pasará mal, llamaría a más gente. Había chicos qué maltrataban a las chicas. ¿Entienden, verdad?

-¿Por qué lloras? –Pregunto el moreno.

Brenda había empezado a llorar en cuanto entro en el cuarto.

-No, nada…
-Te pasa algo, dímelo, por favor.
-No te tengo suficiente confianza. Más adelante te contaré, te lo prometo. –Dijo con una dulce sonrisa.
-Bueno, vale.

Brenda miro al suelo. ¿Y ahora? Tal vez deba ir a su habitación.

-Chaz, –Lo llamo, él la miro– me voy a mi habitación, debo vaciar mi maleta.
-Umh, vale. –Acepto.
-Gracias, eres todo un cielo.
-De nada.

Brenda abrió la puerta. Aunque más bien la abrieron desde fuera y ella se lleva un portazo en toda la cara. Se echo unos pasos para atrás, pegándose contra Chaz. Entro Justin.

-No jodáis, ¿ya habéis follado?
-Vete a la mierda.
-¿Lo hicieron? –Miro a Chaz.
-Qué sea mi novia no significa qué ya lo hayamos hecho, Justin. No soy como tú.
-¿Novia?
-Cariño, -Habló Brenda- me voy ya. –Se refería a Chaz.
-Vale, cielo. –Le sonrío.

Acto seguido, ella, salió por la puerta. Cerro delicadamente, aunque en realidad quería dar un portazo. O quizá pegarle a Justin en toda la cara. Una de las dos. Pero salió tranquilamente. Camino hasta su habitación y antes de abrir, escucho voces.

-Jazmin, ¡déjame tranquila!
-¿Por qué? ¿Tú también eres como la puta de la nueva?
-Ella no ha hecho nada, ¿por qué la odias?
-¡Por qué Justin la mira de una forma rara, como si la deseara!
-Pero si Justin se acuesta con todas, eres una más.

Abrió la puerta. «No puede ser qué la zorra sea mi compañera. Bueno, Jazmin, aunque le pega más zorra.» Pensó ella.

-De mi no hables a mis espaldas, zorra.
-¿Qué haces en mi cuarto? –Pregunto con su aguda voz de pito.
-Es también el mío.

Jazmin grito, como si fuese a hacer una perreta. La otra chica se reía.

-¿Brenda? –Pregunto la rubia.
-Sí, y tú eres…
-Abbygail, pero me dicen Abby.
-Encantada. –Se abrazaron- Siento mucho qué te haya tocado compartir cuarto con eso.

-Lo mismo digo. –Rieron las dos.

-------------------------------------------------------------------------

Lo siento, lo siento mucho, no subí el fin de semana, la verdad, tuve tiempo libre por un tubo, aun así no subí ._.
JAJAJA, pero subí hoy, eso es lo bueno :D
Y, qué decirles, pueees...Ah, sí, ahora viene el veranito y yo que soy muy chachi me voy de viaje, sin internet. Pero me llevaré el portátil, así que adelantaré de la novela un montón.
Haré un maratón unos días antes de irme, lo prometo, jeje.
Bueno, solo eso, las amo chicas.

8 de junio de 2013

Derriba el muro {01}

▪Regular POV

Las ocho menos cuarto de la mañana. Ni un minuto menos ni uno más. La nueva alumna del internado Together se baja del taxi donde venía. Toma su maleta y se dirige a la puerta. Aun es pronto para entrar. Divisa un banco. Perfecto. Se acerca a él y se sienta. Suspira. Con sus jeans ajustados y esa camisa de los Lakers se la ve bien. Los chicos qué pasan a su lado la miran sin descaro, pero ella no les hace caso.

-Hey, guapa, ¿nueva?-Le preguntan.

Levanta su vista pesadamente. Lo mira. Qué ojos. Azules.

-Sí.-Le contesta.
-Aja.-Se sienta a su lado, pasa su brazo por los hombros de ella.- ¿Te parece si vamos un ratito a mi cuarto esta noche?-Le guiña un ojo.
-¿Y si te doy un puñetazo, gilipollas?-Se alejo de él, así quitando su brazo.
-Me gustan las chicas qué se hacen suplicar. ¿Cómo te llamas?
-No te importa, retrasado.-Lo miro con desprecio.

Ryan la miro por última vez. Dios, esta buena. Demasiado. De solo mirarla se estaba poniendo duro. Pero si la quería en su cama, lo tendría qué conseguir antes de qué Justin la viera. Sí no, estaría perdido. Él siempre se las lleva a todas y Ryan, en fin, después de él. Como si fuese el segundo plato. Pero algo moja.

Se levanta del banco. Brenda lo mira. ¿Lo va a tener que aguantar? ¿En serio? Hombre, el chico feo no es. Pero ella vino a estudiar, no a buscarse un novio o un rollete de una noche.

-Nos vemos en la presentación, rubia.-Le sonrío.
-Vete a la mierda.

Acto seguido la de ojos esmeraldas le saco el dedo medio. Ryan atino a carcajear. Esta chica le estaba poniendo. Aunque le haya rechazado. Si esta buena, lo está y se acabo. Algún día, no muy lejano, ella estaría gritando su nombre. De solo imaginárselo…quería comérsela ya. Pero no, dio media vuelta y camino hasta las escaleras del centro.

Pobre de Brenda. Acaba de llegar y ya un chico la ha invitado a su cama. Maldita sea. Ojala los demás no sean así. Ella ha escuchado decir qué este internado es de lo mejor. Qué de aquí salen muy bien formados. Pero por lo qué se ve hay algún qué otro espécimen qué se quedaron en media fase, o aun empezando. Mira el pequeño reloj de su muñeca. Ocho menos cinco. Se levanta y coge su mochila. Pero, ¿cómo lleva ahora la maleta? No es qué no pueda, pero pesa bastante. Se acerca a ella y la mira desafiante. La coge por el asa.

-Perdón, ¿te ayudo?

Lo mira. No tiene cara de depravado. Pero, ¿y si lo es?

-Un momento, ¿me vas a invitar a tu cama o algo así?
-No, no.-Río- No soy de esos.
-Más te vale qué no me estés mintiendo. –Le aconsejo.
-No te miento. –Le sonrío. Y Dios bendiga esa sonrisa. Qué bonita.
-Ah. –Sonrío.
-¿Te ayudo sí o no?
-Sí, por favor, esto pesa. –Dijo con una risita.

El chico cogió su maleta. Fueron caminando juntos hasta el salón qué les tocaba, donde darían la presentación.

-Eres nueva, ¿no?
-Sí, ¿y tú?
-No, llevo aquí desde los once años.
-Llevas mucho tiempo.
-Sí, pero aquí se está bien, mientras qué no te juntes con malas influencias.
-¿Tú te juntas?
-No, quiero decir sí, pero no me dejo llevar.
-Oh. –Le sonrío. Este chico le estaba pareciendo muy simpático- Soy Brenda.
-Chaz Somers.-Le dijo este.-Encantado.
-Lo mismo digo.

Después de un rato caminando llegaron al salón. Entraron. Había pocas personas, unas diez. Se sentaron lo más adelante posible, los dos juntos. Pero Chaz miro atrás. Enseguida se levanto.

-Bueno, yo me voy.-Le sonrío- Espero verte más veces.
-Tal vez estemos en las mismas clases.
-Eso espero, adiós.
-Adiós.

Se sonrieron mutuamente. Brenda miro al frente. Ahora solo le tocaba esperar a qué entrara el profesor o quien fuese qué daría la presentación.

+++

-¡Bro! Veo qué apareces.-Le palmeo la espalda.
-Claro, tengo qué venir a estudiar.

Los dos echaron a carcajear. No había venido a eso, claro qué no.

-Ahora en serio, ¿cómo es qué viniste el día de la presentación?
-Tío, chicas nuevas. Nuevos coños para disfrutar.-Le sonrío pícaro.
-Ya decía yo.-Sonrió.
-¿Y qué tal te va, Butler?
-Tío, creo qué estoy perdiendo mi don de ligar.  –Rieron- Hay una qué se me resiste, una nueva.
-¡Nada, tío! Olvídala, esa me está esperando a mí.
-Qué orgulloso eres.-Negó con la cabeza.

El rubio saco un paquete de cigarrillos. Saco uno. Lo depositó en sus labios, lo prendió y dio la primera calada.

-La manía de fumar no se fue, ¿cierto?-Pregunto Ryan.
-Bueno, este verano un  poco sí. Con mi madre, mis hermanos y esas cosas. No pude fumar mucho.
-¿Y mojaste?
-Man, lo pase fatal. ¡Dos meses! –Dijo apenado.
-Tranquilo, ya sabes, tienes a Jazmin.
-O a Allison.
-Claire.

La lista de las qué siempre andaban en cama de alguno de los dos. Sonrieron.

-Entonces para esta semana ya tengo tres, bro.
-Y yo, ya sabes qué con los dos, eh.
-Son muy putas pero follan de puta madre.
-Y qué lo digas.

Justin sintió unas diminutas manos posarse en sus hombros. Volteo a ver qué era. Se relamió los labios.

-Hola.
-Bieber.

Seguidamente el acerco sus labios a los de ella. Al separarse Jazmin enredo uno de sus dedos en un rulo de su pelo negro. Él la miro de arriba abajo. Esa minifalda bien apretada hacía qué su culo se le hiciese más deseado. La camisa qué llevaba. Transparente, dejando ver su sujetador de encaje. Solo con eso ya quería llevársela a la cama.

-Esta noche los nuevos se aprenden mi nombre.-Le susurro al oído.
-Entonces, te veo esta noche, guapo.-Beso sus labios.

Ella se separo de él. Justo cuando empezó a caminar, Justin, impacto su mano en el culo de Jazmin. Ella se giro un poco y le sonrió. Siguió caminando hasta qué se perdió en la puerta.

-¿Entramos ya?
-Un momento, ¿no ves qué deje olvidado a mi cigarro?
-Perdone usted.-Dijo burlón Ryan.

Justin termino de fumar. Después entraron. Enseguida se encontraron con el director.

-¡Señor Bieber, señor Butler!-Les llamo la atención- ¿Qué hacen qué aun no están en el salón?
-¿Qué hay, Geronimo?
-¡Bieber! Para los alumnos soy señor o director Danton.
-Perdón, Geronimo.
-¿Va usted a seguir?
-Bueno, nos vamos, Gero.

El director lo miro con odio. Lo sacaba de quicio.
Mientras, ellos dos caminaban rumbo al salón. Miraron por la pequeña ventanita de la puerta. Una profesora hablando, gente atendiendo. Muy aburrido. Justin abrió la puerta y paso formando el mayor escándalo posible.

-¡Cuánto tiempo, Alice! –Grito.
-¡Señor Bieber! -Segunda regañina en el primer día.- ¡Baje el tono de voz, para usted soy señorita Lenderson y tome asiento! ¡Siempre llegando tarde!
-¿Y qué? Sí es qué no quiero venir, encima qué hoy hago el esfuerzo de presentarme el primer día. -Se hizo el ofendido.
-Por favor, siéntese.
-Vale, vale, Alice.

Le encanta enfadar a los profesores. Así qué, mientras Ryan se sentaba al lado de Chaz, Justin, se sentaba en el suelo. La gente río.

-¡En una silla!
-A perdón, es qué no especificaste. –Sonrío burlón.
-¿Cuántas veces le tengo qué decir qué me trate de usted? –Pregunto retóricamente- ¿¡Cuántas!? ¡Siéntese de una vez!

Justin se levanto del suelo. Miro asientos libres. ¿Al lado de sus amigos? ¡Claro qué no! Está buscando a esa chica nueva. La qué rechazo a Ryan. Pero ¿cómo encontrarla si no sabía cómo era? Se dio por vencido y se sentó al lado de sus amigos.

-Te pasas man. –Le susurro Chaz.
-Soy así.

Brenda suspiro. Otro idiota. Este curso le va a ser difícil con esos dos. Aunque el de ojos azules no sabía cómo se llamaba. Pero el otro, ¿Bieber? Sí, ese. «Ojala eso no se me acerque.» Pensó. Y las demás chicas. Todas unas plásticas. Lo miraban qué se lo comían con la mirada. Ella tenía más qué claro qué jamás caería en las redes de ese gilipollas. Nunca.

[…]

Por fin, acaba de terminar la presentación. Dos horas estuvieron ahí dentro. Estaba previsto para una. Pero, como no, Justin, tuvo qué hacer algo. Sí, molestar a toda la clase con sus idioteces de niñato.
Brenda subió las escaleras, recorrió pasillos, miro números de puertas, hasta qué llego a su destino. Habitación 153. Abrió la puerta con la llave qué le habían entregado abajo en recepción. No era gran cosa, pero igual no pasaba nada. Había dos camas con maletas puestas ya. Las de sus compañeras, seguramente. Quedaba una libre. Debajo de la ventana. Puso su maleta encima de esta. Miro a su alrededor. Una puerta, tal vez sea el baño. La abrió. Sí, es el baño. Siguió mirando. Tres armarios. Las camas. Eso era el cuarto. Básico. Tocaron a la puerta.

-Hola. –Dijo después de haberla abierta.
-Hola. –Le sonrío Chaz.
-¿Querías algo?
-Te venía a preguntar si querías bajar conmigo al campus.
-Vale. –Le sonrió.

Salió del cuarto, cerró la puerta y miro a Chaz.

-Una cosa, ¿en serio eres amigo de Bieber? –Pregunto.
-Sí, es majo, pero un poco…un poco él.
-¿A eso te referías con malas influencias?
-Sí. –Sonrío avergonzado.
-Espero qué ese idiota no te cambie. –Chaz empezó a reír. Pero ella no tenía ni idea el qué le daba risa.- ¿Qué te da tanta risa?
-Qué eres la única chica qué se atreve a decir qué Justin es idiota.
-¿Qué hablas? ¡No jodas qué las demás le tienen miedo!
-No es eso, las demás, todas, han estado en su cama.
-¿Y por eso no le insultan, para tener más sexo con él?
-Tal vez, no sé.
-Son retrasadas.
-Pero él decide a quién se tira y a quién no.
-Y eso quiere decir… -Le dio a entender qué siguiese hablando.
-Quiere decir qué él folla con la qué quiera, consiguiéndola como sea y con lo qué sea.
-Chaz, dime qué no les paga a esas chicas.
-No, no.-Río.
-Ah, menos mal.

Cuando se dieron cuenta, ya habían llegado al campus. Un cumulo de gente. Había bastante. Fueron pasando entre todas esas personas. Más bien, empujando y aplastándose unos a otros. Brenda noto algo tocar su culo. Abrió los ojos. Miro a Chaz.

-Hoy muere alguien, ¿quién me puede haber tocado el culo? –Chaz carcajeo.
-Pues, alguno de los chicos de los qué están.
-Vale, voy a adivinar quién es. Le partiré la cara. –Dijo furiosa. Ella no se dejaría tocar por nadie.

Dio la vuelta. Encontrándose a centímetros de la cara de un chico. Sus ojos penetraron en los de él.


-¿Qué me vas a hacer, fiera?

_______________________________________________________________

Hola, holitas fhnksjda, ¿qué tal shawtys? Espero que bien:)
Como dije, el capítulo ya está subido, en el fin de semana :''''')
JAJAJAJAJA, y, bueno, solo quiero que comenten y eso. Y si puede ser, patrocinen o como se diga, mi novela, para ver si consigo más lectoras, por favosr :'(
Ocno.
En fin, nada más, espero que os haya gustado, os amo<3

2 de junio de 2013

Derriba el muro {Sinopsis}

Dos bandas enfrentadas. Todo por tener el mando de una ciudad. Pero, ¿quién pensó qué la hija del contrincante de los Dangerous estaría tan cerca de uno de los suyos? Qué lo enamoraría locamente, hasta agotar su amor. Dime, ¿quién lo imagino?

Brenda Anne Maslow, la nueva alumna del internado Together. De mediana estatura, con un buen cuerpo, unas lindas piernas. Esas caderas qué derriten. Su pelo ondulado, de media longitud y moreno claro. El color verde esmeralda de sus ojos. Cualquier chico la desearía, pero ella no a ellos. Siempre ha sido buena alumna. Amigas no tiene muchas. A decir verdad, nunca tuvo una buena amistad más qué la de su madre. Si, extraño. Pero es qué las demás chicas la veían como un bicho. No solo por ser la empollona de la clase, sino porque nunca había tenido novio. Nunca se había fijado en un chico. En su instituto se hablaba de qué era lesbiana. Pero no, ella es de chicos. Le da igual lo qué la gente piense. Es ella y se acabo. Nadie la va a cambiar. A sus diecisiete años es una chica con una gran inteligencia. Con pasatiempos raros en chicas de su edad, como leer. Cosa qué esta extinguida ya con tanta tecnología. Su pasado lo muestra mejor sus cortes. Los qué están situados a lo largo de su brazo. Ya casi difuminados. Pero en seguida, cuando alguien le hace mal o la daña, se autolesiona. En secreto. Su secreto.

Justin Drew Bieber. Repetidor de un curso. 18 años. Sí, el chico malo. El payaso de la clase, el mujeriego. Siempre hay alguna en su cama, aunque más bien le gusta repetir con sus tres favoritas. Jazmin Villegas, Claire McKlein y Allison Derrinson. Las barbies, las plásticas, de la universidad. Deseadas por muchos, odiadas por todas las chicas. Pero igualmente, Justin ama las mujeres. No más qué a su madre. Pobre de ella, ¿cómo puede soportar a este chico? Es un malcriado. En fin. Tampoco es bueno cabrearlo. Sería…peligroso. ¿Por qué? Bueno, una palabra. Dangerous. La banda criminal más buscada. Justin lleva ahí metido desde los catorce años. Lo han enseñado a disparar, dar palizas, secuestrar, matar. No le teme a nada ni a nadie. Bueno, tiene también enemigos. ¿Matar a alguien? Claro qué sí. Por eso mismo, no hay qué pasarse con él. La ira lo ciega y después él no es consciente de sus actos. Pero bueno, tiene sus puntos. Alto, pelo corto y rubio, ojos miel, dorados, preciosos. En sí, su cuerpo es algo perfecto. Del uno al diez, las chicas de suelen dar un veinte. Esta bueno, eso hay que admitirlo. Está en el típico grupito de chicos. Sus amigos Chaz Somers y Ryan Butler. Los dos muy guapos también. Ryan es más de lo mismo qué Justin. Son mejores amigos, casi hermanos. Lo único qué lo diferencian son los ojos. Los de él son azules. Chaz es más tranquilo, respeta a las mujeres. Aunque nadie entiende como puede ser amigo de Justin siendo como es. En fin, es un grupo extraño.

Pero ese muro en sus corazones cae hecho pedazo, gracias al amor.

_____________________________________________________

Hola, hola, caracola:D ¿Qué tal están mis preciosas lectoras? Asdfghj. Espero que muy, pero muuuuuuuuuy bien.
Pues aquí dejo la sinopsis de la novela, ña.
Espero que os guste mucho, la hice con amor y un buen chorro de sueños. ¡Receta rica rica! JAJAJA, ya paro con mis gilipolleces. 
Y, bueno, nada más, solo comentáis y listo. O no comentáis. No sé, cada uno a su bola eh xd.
Un besito muy grande pequeñas<3