15 de marzo de 2014

Todo lo ¿bueno?...umh, todo acaba.

Creo que es hora de que llegué a su fin esto del blog. Ni visitas ni nada. Eso si que desmotiva. Se acabaron las novelas aquí. Supongo que nadie leerá este aviso. Estoy gastándome los dedos para que ni los bichos por casualidad vean esto. En fin, un placer haber escrito novelas que a algunas personas les han gustado. Solo decir que, si las adaptan o ponen en otra página, den créditos.
Aquí todo fue hecho de mi imaginación y pulso, no me gustaría ver que alguien me plagia. 
Seguiré mostrando mi amor por la escritura en Wattpad, mi usuario es LeilaSwag y si eso, miren allí. Si piden, sigo aquí. Por ahora "Love Me" está cancelada/pausada en este página web. 
Gracias por tu atención.

22 de febrero de 2014

Love Me {07}

7.

No sé, pero me sentía…¿traicionada? ¿Engañada? Habían pasado dos horas en el concierto. Yo miraba sin saber qué hacer. Era irreal. Soy amiga de un componente de One Direction. No podía sacármelo de la cabeza. ¿Cómo no pude reconocerle antes? ¿Acaso me faltan neuronas?
Un calor me subió por el cuerpo. Realmente hacía calor y yo iba tapada hasta el cuello. Las luces estaban bajas, nadie notaría mis cortes. Supongo. Me quite la chaqueta y la até a mi cintura. Olvidé que Harry no me había dicho nada, sonreí y empecé a cantar la canción que ahora sonaba. “Stole my heart”. 
Más de una vez Harry me miraba sonriendo, o Louis haciendo alguna mueca. Liam, a quien no conocía en persona, me sonreía también. Zayn me guiñaba el ojo, aun tampoco nos conocíamos. Niall a veces mandaba besos al aire mirándome. Esto era extraño. Los famosos eran mis amigos.
Entonces…Gemma era la hermana de Harry Styles. Gemma Styles. Oh Dios santo. La miré discretamente, ella bailaba y cantaba. Increíble. De nuevo seguí prestando atención al concierto.

*

Las chicas salían llorando del recinto, mientras yo me quedaba al lado de Gemma. Busqué con la mirada a la rubia que me quería matar, pero no la vi. Menos mal que se fue. Liam apareció a nuestro lado.

—Hola, señoritas. —Nos saludó sonriendo— ¿Sky?
—Sí, hola. —Sonreí tímida.
—Soy Liam.
—Lo sé. —Reí.
—Gemz, te la robo, que Harry la reclama.
—Toda vuestra, adiós Sky.
—Adiós. —Le di dos besos en la mejilla y me fui de allí junto a Liam.
—Harry tenía razón, eres preciosa. —Me sonrojé. Él me miraba a los ojos.
—Pero no lo soy…
—Has caso a los mayores. —Me advirtió con una sonrisa.
—Como no. —Reí.

Estábamos enfrente de una puerta que decía “Niall”. Supongo que era Niall el que conocí ayer. La puerta se abrió y entramos. Liam se sentó al lado de un moreno, Zayn, y Harry se levantó.

—¡Sky! —Me abrazó elevándome en el aire.
—Estás sudado, no me toques. —Reí separándome.
—Vaya saludo, eh, la tienes en el bote. —Dijo con ironía Zayn— Hola, linda, soy Zayn, un placer. —Me guiñó un ojo.
—Hola. —Me sonrojé.
—No la quiero en el bote, ella es mi amiga, estúpido.

Rechazada por Harry Styles. Golpe bajo.

—¿Cómo te lo pasaste? —Preguntó Lou.
—Muy bien, realmente. En directo sonáis mejor.
—Gracias. —Dijeron a la vez.
—¿Cómo es que no me di cuenta de quien eráis ni me dijeron nada?
—Te faltan neuronas. —Habló Niall.
—Debe ser. —Reí.

De pronto sentí una mirada fija en mí. Busqué con la mirada y pillé a Louis mirándome con el ceño fruncido. Confusa seguí su mirada, acabando en mi destrozado brazo. Palidecí y me desaté mi chaqueta de la cintura, poniéndomela de nuevo. Tapando mis brazos. Luego los cruce sobre mi pecho. Él me miró como molesto. Qué no lo diga en alto, por favor, que no lo diga.

—¿Tienes frío, Sky? —Me preguntó.
—Sí, creo que tengo algún resfriado. —Tosí de mentira.
—Resfriado… —Repitió mirándome.
—Sí, eso. —Moví mi vista a otro lado. Donde sea menos sus ojos azules.
—Entonces, tú eres la chica de la voz bonita. —Habló Liam— Harry no paraba de repetirlo. Siempre tenía su móvil en la mano.
—¡Liam! —Exclamó Harry y todos rieron. Menos Louis.
—Yo no puedo con esto. —Susurró.
—¿Ah? —Le dijo Zayn, quien estaba a su lado.
—Qué no puedo esperar a darle un abrazo a Sky. —Sonrió falsamente y se levantó yendo hacia mí. Me abrazó— Qué sepas que tenemos que hablar, me da igual que no te conozca. —Me susurró.

Me quedé callada mientras él se alejaba con otra sonrisa. Falsa, obvio. Yo tragué saliva nerviosa. Él se había dado cuenta y no. No quería contarle mis problemas. No quería decirle que mi madre huyó de mi padre, que él me golpea, que vivo en unas condiciones terribles, que sufro bullying, que solo les tengo a ellos de amigos, que me corto donde pille…No quería contarle nada de eso. No quería, no podía. Simplemente no podía.

—Me debo ir. —Hablé sin pensar— Se me ha hecho tarde.
—Yo te llevo. —Se ofreció Lou.
—No, gracias. Sé ir caminando.
—¿Quieres que te acompañemos? —Me preguntó Niall.
—No hace falta. —Yo solo no expresaba ningún sentimiento.
—Está bien, podríamos vernos mañana.
—Veré si puedo. Pero tengo clase y esas cosas.
—Entonces ya te llamamos. Bueno, te llama Harry. —Todos le miraron elevando sus cejas.
—Estúpidos. —Dijo este.                               
—Adiós, chicos. —Me despedí de ellos con la mano.

Salí del camerino y suspiré frustrada. Caminé directa a la salida, con ansias de salir de todo esto y perder de vista este mundo. Ellos son mis únicos amigos y les estoy huyendo. Una mano agarra la mía, me volteó lentamente y me encuentro con sus ojos azules. Levanta las mangas de mi chaqueta, sin mi permiso, me sobresalto y escondo los brazos.

—Skyler. —Dijo firme. Atrapó mis brazos y los colocó delante de mí.

Louis.

Lo había visto, yo no estoy loco. Sus brazos estaban cortados. En todas las direcciones, con todo los grosores, con distintas formas y tamaños. Ella se estaba haciendo daño. ¿Por qué? No lo sé. Pero lo averiguaría. No voy a dejar que termine un día con su vida por un mal corte. No lo permitiré.
Ella prácticamente huyo de nosotros. De mí. Así que dije que iría al baño y salí caminando detrás de ella. No, no te me escaparás tan rápido. Agarre su mano, sabiendo que si cogía su brazo le haría daño. Ella volteo y me vio. Su cara cayó al momento. Levante las mangas de su chaqueta y ella escondió sus brazos.

—Skyler. —Hable firmemente. Cogí sus brazos con cuidado y los puse delante.

Vi sus ojos, brillando por las lágrimas que deseaban caer. Miré sus dos brazos con atención. Cortes profundos, algunos más superficiales…Por todo el brazo. La abracé y ella sollozó en mi hombro. Acaricié su pelo mientras ella lloraba.

—Deberías parar… —Susurré— Eso no es bueno para ti.
—P-pe-pero no lo entiendes…
—Explícamelo.
—Es...es m-muy difícil.
—No, no lo es. —La separé de mí por los hombros— Confía en mí.
—Mi vida es una mierda. —Dijo claro.
—¿Por qué?
—No puedo contártelo -murmuró.
—Pero…
—Lou, no insistas más.
—Está bien. —Suspiré— Solo prométeme algo.
—¿El qué?
—Qué dejarás de dañarte. Eres preciosa y una buena persona, no mereces tener esos cortes.
—Yo…no sé…
—Prométemelo, o juro que nunca te desharás de mí.
—No quiero deshacerme de ti.
—¡Da igual! Prométemelo.
—Vale. —Secó sus lágrimas— No les digas nada a los chicos.
—Nada de nada. —Sonreí triste— Por favor, no lo hagas más. —Le volví a suplicar.

—No lo haré.
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Me he cortado un dedo y me duele mucho, casi ni puedo escribir.
Malditas monedas...

16 de febrero de 2014

Love Me {06}

Skyler.
Al llegar a casa mi padre me gritó de todo. Desde zorra a hija de puta. Diciéndome que yo había sido un estúpido error, que mi madre huyó para escapar de mí, no de él. Pero sabía que era mentira y le encaré, ganándome una paliza por su parte.
Solo sé que anoche me encerré en el baño junto mi navaja. Solo eso, no recuerdo nada más. Y ahora me estoy despertando, viendo pequeñas gotas de sangre y charquitos alrededor de mis brazos. Me levanto con cuidado y examino mis brazos. Totalmente destruidos de arriba abajo. Mi muñeca está igual, excepto donde está la vena “final” como yo le digo. Nunca he cortado ahí, pero hay una pequeña marca a la derecha. Lo que quiere decir que intente con todas mis fuerzas cortar ahí. Me miré al espejo.
Mis ojos rojos e hinchados, mi pelo totalmente enredado, mi cara pálida con un morado en la mejilla. El estúpido de Federic me dio fuerte. Dios mío. He notado leves golpes por mis hombros, algunos en mis brazos. Levanto mi camisa y más de lo mismo. Estoy hecha una estúpida mierda. Me doy asco.
Siento algo vibrar cerca. Mi móvil…¡mi móvil! Salgo del baño, dejándolo todo desordenado. Miró por todos lados y vuelvo a oírlo. Corro hasta llegar al salón, y ahí está, encima de la mesa. Lo agarro y miro. “Tiene 6 mensajes de Harry<3”

“¡Hola! Ten la foto, es muy linda. Solo porque tú sales. (Archivo adjunto)” 19:23
“¿Sky? ¿Por qué no respondes?” 19:40
“Sí estás ocupada dímelo, para quedarme tranquilo” 19:45
“¿Llegaste a tu casa, cierto? ¿O sigues en la calle?” 20:00
“Por favor, Skyler, responde” 20:02
“Me estás preocupando, contesta” 22:07

Después tenía tres llamadas perdidas de él. Tecleé un nuevo mensaje.

“Siento no haber respondido, estaba ocupada, estoy bien, gracias por preocuparte”

Gracias por ser la única persona por preocuparse por mí.
Miré la hora, viendo que eran las doce ya no me daba tiempo de ir a clase. Aunque tampoco quería ir. Subí a mi cuarto con mi móvil en la mano. Lo deje en la cama y cogí ropa interior. Me fui al baño, pasando por la sangre y la navaja. Deje en el lavamanos la ropa y limpié todo aquel desastre. Más tarde me metí a duchar. Limpie mis brazos con una esponja, así quitando los restos de sangre seca. Estuve unos cinco minutos en la ducha. Salí y me puse la ropa interior. Me quede mirándome al espejo.
Estoy hecha porquería.
Soy porquería.
Salí del baño, yendo hacia mi habitación. Empecé a buscar que ponerme para el concierto. Mm…no sé. Pero sé que el rojo y blanco eran los colores que solían destacar. Cogí una camisa de rayas rojas y blancas, con unos pantalones de chándal sueltos. Ya que mis muslos estaban con heridas recién hechas y si me ponía algo ajustado dolería. Me vestí con eso y unas Vans negras de imitación. Me peiné y me hice una coleta a un lado. Después me eché perfume. No sabía cómo cubrir la marca de mi mejilla, no sabía usar el maquillaje. Me di por vencida y la deje ahí. Ya inventaría algo. Después me puse un poco del rímel. Tomé mi móvil y bajé a la cocina.
Para mi sorpresa había algo de cereal. Supongo que gracias, Federic. Desayuné aquello y me senté en el sofá junto mi portátil. Conecté Twitter y todos estaban como locos. One Direction en concierto por primera vez en Tenerife. Y yo iría. Wow. Pero no tenía entrada, ¿cómo demonios Harry me iba a meter ahí dentro? Salí de Twitter y guardé mi portátil. Cogí mis cascos y me puse a oír música. Aun me quedaba una hora. Las canciones de Justin invadían mi mente, las de 1D también. Voces perfectas, realmente. Ojala algún día pueda abrazar a mis ídolos. A todos y cada uno de ellos.

*

Empecé a caminar hacía donde había quedado con Harry. Hoy hacia calor y como era de esperar, yo llevaba una chaqueta. Obvio tenía que cubrir mis cortes.

“Me asustaste, Sky, haha. Ya llegué”
“Yo estoy al  llegar”

Y era cierto, me quedaban dos pasos para llegar. Lo vi allí, sentado en el mismo banco que yo estaba ayer. Llevaba unos lentes negras y sus rizos estaban sueltos, cayendo sobre su frente. Llevaba una camisa blanca y unos jeans negros ajustados. Unas cadenas de oro y algunos anillos. Se veía lindo.  Me acerque por detrás del banco y pase mis brazos por su cuello, besando su mejilla.

—Hola. —Me dijo él, con su sonrisa seductora levantándose y poniéndose de pie.
—Hola. —Sonreí.
—¿Qué te ha pasado en la mejilla? —Rodeó el banco y se puso a mi lado, acariciando el golpe.
—Soy una torpe mientras duermo. —Reí forzada— Caí de la cama anoche.
—Bueno, ese golpe queda muy raro…
—No importa. —Aparté su mano con sutileza.
—¿Estás lista? —Asentí— Te ves linda.
—Tú también. —Me sonrojé.

De pronto un grupito de chicos mirándome paso por mi lado, una mano agarró mi brazo y me giró. No, no, no. Él me miró de arriba abajo y sonrió malicioso.

—Hola, Sky.
—Fé-félix. —Tartamudeé, alejándome de él y soltando su agarre.
—¿Quién es este? ¿Tu el que te follas? —Todos rieron y Harry miraba aquello, sin entender.
—No… —Susurré.
—No te oigo. —Se acercó a mí— ¡He dicho que no te oigo! —Me empujó.
—¡Ey! —Dijo Harry poniéndose en medio.
—El machito a defenderte, que bonito. —Rió Félix.
—Puede que yo no te entienda, ni tú a mí, pero aléjate de ella. —Habló en inglés.
—Espera…¿es el chico de los mensajitos? —Me miró Félix— ¡Dios santo! —Rió.
—Déjame. —Dije poniéndome enfrente de Harry.
—Puede que te salves ahora, pero en el instituto él no estará.  —Me apuntó con el dedo, agarró mis brazos con fuerza y se acercó a mi oído— No siempre lo tendrás para protegerte… —susurró.
—Suéltame. —Agité mis brazos— Me haces daño.
—Claro. —Apretó más— Te veo mañana, perra.

Me empujó, cayendo yo en brazos de Harry. Me quedé mirando como todos aquellos se iban y Harry me miraba a mí, seguro que esperando que yo le explicará.

—¿Qué fue eso? —Preguntó.
—Nada. —Me di vuelta— ¿Nos vamos?
—No hasta que me digas.
—Él era mi amigo, solo bromeaba.
—Puede que no entendiese nada, pero tú estabas resistiéndote a él. ¿Qué pasa, Skyler?
—No quiero hablar de ello. En serio, Harry.
—Algún día me dirás. —Tomó mi mano— Vamos.

El camino hasta un coche negro y de ventanas tintadas fue silencio. E incomodo. Harry pretendía que le contará mi mierda de vida y yo no estaba dispuesta a ello. No tenía por qué saber mi vida e intentar involucrarse en ella más de lo que está. Él solo era un desconocido. Realmente no. Pero lo era.
Harry miraba su móvil y tecleaba, mientras yo solo miraba por la ventana. Mi móvil no tenía internet, ni era de última generación. Era un móvil para llamar y mandar mensajes. El único móvil que mi padre pudo darme antes de que mi madre se fuera. En ese momento él era bueno. Y mirando ahora por la ventana, le vi. Con una rubia de tetas de silicona besándose. Estúpido asqueroso, ¡te odio! Miré mis manos, distrayéndome y me di cuenta de que las mangas de mi chaqueta estaban subidas. Miré discretamente a Harry, quien hablaba por teléfono. Bajé las mangas y las acomodé. Suspiré y miré de nuevo por la ventana.
Después de media hora llegamos a donde One Direction daría el concierto. Nos bajamos y aun no nos hablábamos. Era muy frustrante. Estábamos por una zona cerca del escenario. Ahí estaba una chica rubia. Nos acercamos a ella y nos sonrió.

—Hola. —La saludó Harry besando su mejilla. A lo mejor era su novia.
—¿Qué hay, hermanito? —Le revolvió el pelo— Hola. —Me sonrió— ¿Eres Skyler? —Asentí.
—Hola…
—Soy Gemma, la hermana de este tarado.
—No soy tarado. —Hizo un puchero— Bueno, vuelvo en un rato.

Harry se fue y casi que ni me dirigió la palabra. Eso me molesto bastante.
Gemma y yo hablamos la mayoría del tiempo. Ella me decía que era la fan número uno de los chicos, sobretodo de Harry Styles. Yo le decía que mi ídolo era Justin, y que ellos casi también.
Tiempo después el lugar se fue llenando, muchas chicas preciosas, en pantalón corto, con sus camisas de “Amo a 1D” y muy bien maquilladas. Mientras yo llevaba una ropa de pobre y vulgar. Me sentí, de nuevo, desplazada. Esto era horrible. Muchas chicas se acercaban a Gemma, ella se sacaba fotos con ellas y les firmaba cosas. Yo estaba como en plan de “Hola, estoy aquí”. Quedaba poco para que empezar el concierto. Muy poco, pero yo no estaba nerviosa. Solo molesta. Aunque, ¿para qué estarlo? Total, toda la vida la gente ha estado molesta conmigo y es un sentimiento que no le deseo a nadie.

—Vamos, Sky, esto ya empieza. —Me dijo Gemma tirando de mí.

Sentí la mirada intensa de alguien, pero no sabía de quien. Gire un poco la cabeza y me tope con la rubia. Trague saliva y seguí a Gemma con la cabeza agachada. Llegamos cerca del escenario, fuera del tumulto de chicas. Allí no había nadie más que familiares y amigos de los chicos. Fruncí el ceño.

—¿Qué hacemos aquí? —Pregunté.
—Ver el concierto. —Se elevó de hombros.
—Pero…


Y antes de acabar de hablar, cinco chicos salieron al escenario cantando una canción. Sabía que era “Up all night”.
Un momento.

¿¡Llevo todo este tiempo hablando con Harry Styles!?

-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-
Pocito para el drama, jejé.

9 de febrero de 2014

Love Me {05}

5.
Skyler.
Me tapé la boca mientras sentía lágrimas en mis ojos. ¿Era posible esto? ¿Él era Harry? Mi corazón se aceleró, pensando que él era el chico con el que hablaba a distancia. Dios santo, ¿realmente él me estaba abrazando?

—Ha-harry… —Tartamudeé.
—No, solo Harry. No Ha-Harry. Eso suena como una risa. —Me mostró una sonrisa con hoyuelos. Pero me resultaba conocida esa sonrisa.
—Harry… —Repetí. Aun no salía de mi asombro.
—Sky… —Dijo como yo, soltando una leve risita.
—No me lo creo, ¿en serió? ¿Eres tú? —Mi labio tembló.
—Mm, sí, creo que aun soy yo. —Rió.
—¡Hazz! —Grité abrazándolo por el cuello mientras me colocaba de puntillas, él era bastante más alto.

Las lágrimas salieron de mis ojos. ¿Cómo podía estarme afectando tanto todo esto? Él solo era un chico con quien hablaba a distancia. Un chico que me había hecho sentir especial durante ese tiempo. Oh, ya entiendo. Él era mi único amigo.

—Wow, es decir, sabía que tu voz era genial por teléfono pero en persona suena mejor. —Hizo una sonrisa ladeada.
—Tú suenas tan perfecto… —Dije sonriendo.
—Tu sonrisa es linda, tanto como tú.
—No lo soy. —Me ruboricé.
—Sí lo eres. —Me estrujó contra él— Moría de ganas de abrazarte.
—Y yo a ti. —Dije mientras absorbía su aroma.
—Tortolitos…¡estoy aquí! —Se quejó alguien. Nos separamos y yo me di la vuelta— Es linda, tienes razón. —Me miró sonriendo— Soy Louis, el amante de Harry. —Me abrazó.
—Hola. —Reí.
—¿Qué tal?
—Bien. —Sonreí, aun sabiendo que eso no era del todo cierto.
—Sigo esperando que me expliques porque aquella chica quería golpearte. —Habló Niall.
—Ella bromeaba. —Mentí.
—Por eso quería matarte. —Dijo con sarcasmo.
—Exacto. —Dije nerviosa.
—¿Te querían pegar? —Habló Harry.
—No, no.
—¿Qué le ocurrió a tu nariz? —Preguntó Louis.
—¿Te golpearon?
—¿Te caíste?
—¿Ah?
—¡Callad! —Dije irritada— No os diré nada. —Me crucé de brazos.
—Bueno… —Dijo Harry— En ese caso, no pasa nada, ya me enteraré más adelante.
—¿Cuánto tiempo estarán?
—Una semana, creo.
—¡Un McDonald! —Gritó Niall mientras salía corriendo.
—¡No, duende, vuelve aquí! ¡Eso es peligroso! —Corrió detrás de él Louis.
—Dos locos. —Reí— Ey, ¿y tus ojos verdes? —Miré sus gafas.
—Debajo de las lentes. —Aclaró obvio.
—¿Y si te las quitas?
—Umh…aquí no. —Tomó mi mano, se paró en seco— ¿Dónde podemos estar a solas?
—Ven.

Me metí dentro del centro comercial, subí las primeras escaleras mecánicas y nos guié hasta la segunda planta. Después fui hasta una zona apartada de todo, por donde había una cafetería en obras. Me senté en el suelo y él a mi lado.

—Lindo lugar. —Sonrió.
—Sí, supongo. —Me elevé de hombros.
—Bueno… —Se quitó las gafas, dejando ver unos ojos color esmeralda precioso y muy familiar.
—Lindos ojos. —Me sonrojé.   
—Gracias. —Sonrió— ¿Fuiste hoy a clase?
—Claro, duh. —Reí.
—Es que ayer te saltaste la primera clase. —Me recordó sonando enojado.
—Estaba hablando contigo. —Intenté que la situación no se volviera una pelea estúpida, poniendo un tono alegre y adorable.
—Sí. —Sonrió— Eso no quita que faltaste por mi culpa.
—Da igual, una clase menos que otra. —Moví mi mano con desdén.
—Lindas pulseras de Bieber. —Sonrió burlón.
—Gra-gracias… —Susurré.
—¿Eres belieber? —Asentí con miedo— Él es genial.
—¿Qué? —Le miré, sorprendida.
—¿Ocurre algo?
—No, nada. —Miré mis manos.
—¿Sabes algo? Es genial poder verte al fin.
—Lo mismo digo. —Me ruboricé— Tuve miedo. Pensé que podrías ser un secuestrador. —Reí nerviosa.
—No lo soy. Creo yo. —Rió.

Harry.

Ella era distinta a la chica del teléfono. Parecía más nerviosa y tímida. Además de que Skyler era preciosa. Realmente. Sus ojos marrón claro a la luz se veían hermosos, sus labios eran rellenitos y rosados fuerte, solía llevar siempre un rubor rojo, la vergüenza. Su pelo era largo, como bien me dijo. Su sonrisa. Su sonrisa era la cosa más bella de este mundo. Su risa era melodiosa, mejor que cualquier canción.
Lo raro es que no supiera que estaba al lado de Harry Styles.

—Harry. —Me llamó, yo la miré— Esto…yo quería decirte que te qui… —La vi incapaz de seguir. Oh, tan tierna.
—Te quiero, Sky. —Sonreí.
—Yo a t-ti más-s. —Su sonrisa de chica tierna pudo conmigo.
—No te imaginé así de linda.
—Yo no te imaginé tan…tan así. —Se sonrojó— En serió me suenas, pero no caigo en que.
—Ni yo. —Me elevé de hombros, estirando mis piernas. No era necesario decirle ahora que soy un cantante famosos componente de la banda más famosa en estos momentos— Esto es raro. —Me miró— Quiero decir, todo esto empezó por una llamada equivocada.
—Yo m-me alegro de que fue-eras tan idiota como p-para equi-equivocarte. —Habló nerviosa y bromeando.
—Eso es ofensivo. —Hice un puchero, ella me miró tiernamente.
—No quería ofenderte. —Dijo rápido y con miedo.
—Ey, que no me enfado si me llamas idiota o cosas así. —Le sonreí, pasando mi brazo por sus hombros. La arrastré hasta mí. Olía a frutas, un olor dulce y suave.
—Emh… —Ella estaba nerviosa y eso me parecía realmente adorable.
—No tengas miedo, tonta. —Besé su cabeza— Aun no me creo que esté aquí, a tu lado.
—Ni yo… —Se acurrucó en mi hombro, escondiéndose. Escuché un leve sollozo. Me incliné hacia delante y miré su cara.
—No llores. —Le dije secando las lágrimas.
—Pe-pero… —Sollozó— Llevo esperando un mes este momento. Es increíble tenerte cerca.

Su móvil empezó a sonar, antes de que yo pudiese empezar a hablar. Ella lo tomó, miró la pantalla y vi como palideció. Al momento contestó.

—Hola. —Dijo nerviosa— ¿Qué? No…P-pero es mi móvil. —Se quejó— ¡No, por favor! Y-ya voy… —Ella empezó a temblar— Está bien. —Suspiró derrotada.

Ella guardó su móvil y se levantó.

—Lo siento, tengo que irme… —Sus palabras temblaban.
—¿Puedo acompañarte? Digo, y los otros dos. —Ofrecí, pues a saber porque esa actitud de miedo.
—No. —Contestó firme, cosa que me sorprendió, porque antes no había sido tan directa y cortante.
—Pero… —Comencé frunciendo el ceño.
—Adiós, Harry. —Habló de nuevo claro y alto. Parecía querer evadirme de mi deseo de querer acompañarla. Me levanté, poniéndome enfrente de ella.
—¿Nos tomamos una foto juntos, al menos? —Pedí en suplica. Ella asintió con nervios. Saqué mi móvil, lo puse delante de nosotros y “click”. Foto hecha. Me separé de ella y vi que sonreía con los ojos cerrado, yo había besado su mejilla— Está linda. Después te la envió.
—Cl-claro.
—¿Ocurre algo?
—No… —Miró sus brazos, con las mangas algo subidas. Las bajó de un tirón.
—¿Nos volveremos a ver? —Pregunté poniéndome las gafas y caminando a su lado.
—No sé. —Dijo triste. Algo le pasaba.
—Ah… —Miré al suelo— ¿Quieres ir a un concierto conmigo?
—¿Qué?
—Sí, ya sabes…viene One Direction. —Dije riendo, esto sonaba estúpido— ¿Eres fan?
—Algo directioner, pero aun me cuesta recordar sus nombres y caras. Al menos me sé las canciones. —Sonrió un poco. Cosa que me hizo feliz, sabiendo que no estaba tan mal.
—¿Querrías ir? —Me paré tomando su mano.
—Estaría bien, pero no tengo dinero para la entrada. —Hizo una mueca de desilusión.
—¡Eso nada! Mañana te espero en el mismo sitio que hoy, ven a las dos. ¿Vale?
—Lo intentaré.
—Genial. —Sonreí, tirando de ella hasta llegar al segundo piso de este sitio.

De una tienda de juguetes salían Niall y Lou, comiendo hamburguesas y con una bolsa en la mano. Los miramos.

—Le compramos algo a Liam. —Sonrió Louis— En un juguete de Toy Story.
—Vaya. —Reí.
—Uy… —Dijo Niall elevando sus cejas sonriendo mientras miraba mi mano con Sky.
—Estúpido. —Le enseñé la lengua— Sky ya se iba.
—Oh, pena no haberte conocido. —Dijo Louis haciendo caras tristes— Soy el único que no pudo hablar mucho contigo.
—Mañana hablas con ella. —Sonreí.
—¿Ha aceptado? —Asentí— ¡Bien, pequeña zanahoria! —La abrazó, soltando al instante nuestras manos.
—¿También irá al concierto? —Se separó confundida.
—Sip. Esos chicos son muy sexys, además el de los tirantes el que más. Oh Dios, ese chico es tan perfecto. Encima tiene un buen trasero, ¿o no? —Reí, viendo como se halagaba a sí mismo. Después miró extraño a Sky. Chico bipolar— Espera… —Me miró— Harry, ¿ella te vio sin gafas? —Asentí.
—Ahora te explico.

Nos despedimos de Skyler y ella se fue casi corriendo. Me pareció extraña tanta prisa por irse. No sé, era extraño. Hasta antes de esa llamada ella estaba bien. Sonriendo y riendo conmigo. De repente todo cambió. Pero ella sonrió una vez más, cosa que me puso algo mejor. Ella era una chica hermosa, sinceramente. Se podría decir que era como mi hermanita.

—¿No te reconoció? —Preguntó Louis cuando estábamos dentro del coche.
—Nop. —Reí— Y ella es directioner, no mucho, pero lo es.
—Entonces tiene falta de vista. —Asintió.
—No creo. —Sonreí.

Skyler.

Me fui corriendo del centro comercial. Federic me había llamado. La factura de mi móvil había llegado. No era buena. Estarse mensajeando con alguien fuera de Canarias era caro. Demasiado.
Sabía que al llegar me esperaría una fuerte bronca, además de algunos golpes. Para después, en la noche, hacerme a mí misma mucho más daño del ya sufrido. Esa felicidad que sentía por tener cerca a Harry se desvanecía con cada paso que daba hacia mi casa.
Sería un jodido infierno, me quitaría mi móvil. No podía. Era mi móvil. No…No pude evitar llorar. No por el móvil, ya que no me llamaba nadie. Pero por Harry. Sin móvil no podríamos hablar nunca más y mañana sería la última vez que le vería, si es que puedo escapar y verle. Ojala no sea así.

Realmente me sentí querida por una vez, recibiendo abrazos, halagos y cuando me hablaban sin insultos. Fue una sensación que no había vivido en dos largos años y me hizo sentir feliz. Harry era bueno conmigo, muy bueno. Era mi mejor amigo, mi único amigo para ser ciertos. No único…También estaban Niall y Louis, si es que les puedo llamar amigos. Solo hemos hablado una vez. Pero ellos eran geniales, divertidos y amables conmigo. Sí fuera por mí huiría al lado de ellos, solo para sentirme querida por una vez…
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Todavía no viene el drama, pero le queda pocito...
¡Gracias a las que todavía me leen y comentan! No las merezco, princesas

1 de febrero de 2014

Love Me {04}

4.
Skyler.

Hoy le vería. Hoy le vería. Hoy le vería. Hoy le vería.

Las mismas palabras se atropellaban a sí mismas en mi cabeza. Estaba nerviosa, sabiendo que aun quedaban horas para verlo, ya que llegaba sobre las cinco de la tarde. El miedo me invadió. No sabía cómo era realmente él, seguía temiendo que pudiese ser malo. Pero otra parte de mí me decía que estuviese tranquila.

Termine de ponerme la ropa. Los pantalones de la galaxia, una camisa de asillas blanca y una chaqueta azul. Peine mi pelo, dejándolo ondulado, como era. Me miré al espejo. Maquillaje. ¿Alguna vez me puse de eso? Es más, ¿tendría? Camine al baño, saque una pequeña mochilita que mi madre dejo al irse. Sí, dentro había maquillaje. Saque el rímel y me puse. Mis pestañas crecieron. Lo guardé y me quede mirándome. Nunca me vestí así. Mi camisa era ceñida, los pantalones también. Me sentía como una furcia. Volví a mi cuarto y me cambié la camisa por una holgada blanca. De nuevo me puse la chaqueta y cogí mi mochila saliendo de casa. 

Me puse los cascos, después de conectarlos al móvil y escuche la primera canción de la lista de reproducciones. “Little Thing” Amaba esta canción desde que conocí One Direction. La letra era hermosa. Dos de las voces, ahora, se me hacían familiares. Quizás escuche demasiado esta canción como para que me resulten familiares. Después de tres canciones más llegué a mi destino. El instituto. Me quite los cascos, guardándolos en la mochila. Mi móvil en los pantalones y entré. Mucha gente me miraba, como siempre. Pero hoy nadie conseguiría deshacer mi felicidad. Ni siquiera el pequeño corte en mi nariz. Levante mi cabeza, caminando rápida hasta mi primera clase. Matemáticas.

Las clases pasaban lentas, agotadoras y llenas de molestos comentarios hacia mí. Para mi 
surte hoy Félix no había venido.

Y para la mala, me estaba asando de calor, necesitaba aire fresco. Remangué las mangas de mi chaqueta y escondí mis brazos bajo la mesa. Los cortes eran bastantes y se veían a simple vista. Suspiré cansada. Era tan tonta. El timbre sonó y salí de clase. Escondí mis brazos, apegándolos a mí. Mi móvil sonó. Podría ser Harry. Me puse en una esquina y lo saqué.

“Rumbo a ver a mi chica extraña de Canarias, el vuelo dura unas cuantas horas, te quiero xx”
“Te estaré esperando, te quiero Hazz x”

Guarde mi móvil, levante mi vista encontrándome con un grupo de chicas. Ellas me miraban con odio.

—¿Eres Skyler García? —Pregunto una rubia. Asentí con miedo— A la salida te espero.

Dicho eso se fue. Empecé a temblar. Eso significaba pelea. Oh no.

*

—Eres patética. —Me decía— Horrible, fea…¿por qué no te mueres? —Todos reían.
—Yo…
—Solo quería que supieras que pegarle a mi novio solo te llevará a más dolor. —Musitó acercándose a mí.
—Pero él empezó.
—¡Me da igual! —Me dio una cachetada.
—Me había quitado el móvil…
—¡Qué te calles! —Me empujó, me estampé contra la gente que miraba. Ellos me empujaron hacia la rubia, chocando con ella. Joder.

Se quito el pelo de delante de la cara y se abalanzó sobre mí. Para mi suerte llegó un profesor. Nos separó, mientras yo temblaba y ella irradiaba ira. Susurró un “ten cuidado en la calle” y se fue. Seguida de toda la gente. Me rompí en llanto. Cogí mis cascos, los conecté al móvil y puse “Be alright”. Caminé tranquila hasta un restaurante de comida para llevar. Compré la comida para mi padre y para mí. Seguí mi camino hasta casa. Preparé, bueno recalenté la comida y la serví. Poco después llegó Federic. Con marcas de pintalabios por todos lados. “Estúpido” pensé. Fui a mi cuarto, peiné mi cabello e hice la tarea. Rezando para que llegaran pronto las cinco. Eran las tres y media. Solo podía temblar.
No sabía qué hacer, así que entré en Twitter. Me di cuenta de que todo el mundo estaba como loco. One Direction en Canarias, como bien me dijo mi vieja amiga hacia tiempo. Me gustaría ir a su concierto, ya que hacen uno aquí. En mi isla. Pero sería imposible. No tenía dinero y las entradas estarían agotadas. Suspiré triste mientras miraba mi cuarto. Las paredes estaban con posters de Justin. Amaba eso. Me hacia recordar porque seguía viva. Por él y solo por él. Y ahora por Harry. Gracias a Harry he cambiado mucho. Con él soy yo misma. Aun a tanta distancia. Me eché en la cama, pensando en que al fin vería su cara, su aspecto, le oiría en persona.

*

Un mensaje me despierta, tomo el móvil y veo que son las cinco y media.

“¡Hemos llegado! Me muero por verte, pequeña…¿dónde podríamos quedar?”
“Sí estáis en Santa Cruz podríamos quedar en el Bulevar”
“No me suena, pero llegaré.”
“¿Vas ya?”
“De camino, sobre una media hora llegaré”
“Estoy tan nerviosa”
“Yo también, hahaha.”

Me levanté, acomode mi ropa, pelo y demás, tomé mis cascos junto con mi móvil. Salí oyendo música mientras me mensajeaba con Harry.

“Espero que no seas un violador u.u”
“No lo soy, confía en mí:)”
“Eso espero hahaha”
“Muero por verte sonreír, en serio”
“Qué tierno”
“Me lo dicen mucho”
“¡Estúpido!”
“Me ofendes, Sky:(”
“Me da igual D;”
“Uy, que te rebelas”
“Sí, sí, cuidado ehh”
“Tenemos una chica dura por aquí”
“Soy una chica mala, hahaha.”
“No me pegues al verme, por favor L
“No te pegaré, idiota”
“Uf, menos mal<3”
“Solo te pellizcaré fuerte…nooo, hahahahaha”
“Mala!”
“Me quieres<3<3”
“Demasiado”
“Ya lo sabía”

Me di cuenta de que llevaba veinte minutos hablando con Harry, así que había llegado a mi destino. Suspiré y me senté en uno de los bancos. Miré de nuevo a mi móvil.

“Seguro que no me quieres”
“Te quiero más que nada, Harry”

Y era verdad. Era la única persona, después de mi ídolo, que más quería en este mundo. Él no me ha juzgado, y espero que al verme no lo haga. Eso sería terrible y horrible. Me llevaría hacer cosas contra mí…

“Ay, que tierna”
“Como la carne”
“Eres una paridosa, hahahaha”
“Sh, a callar. Hahaha. ¡Ya llegué!”
“Yo estoy a puntito, me quedan cinco minutos”
“Te espero, asdfgh”
“¿Asdfgh?”
“Es como un sentimiento inexplicable”
“Interesante, umh hahaha”
“Claramente haha”

Una figura delante de mí me hizo levantar la vista de mi móvil. Oh, no. Me eché para atrás en el banco, pero no podía huir.

—Hola, perra. —Saludó con una cínica sonrisa— Creo que antes nos interrumpieron. —Crujió sus dedos.
—Yo…yo…lo siento, no quise darle a Félix, no me pegues. —Explique rápido.
—Me da igual lo que digas. —Me cogió del cuello de mi camisa, pego su cara a la mía— Eres una estúpida come mierda que no sabe nada. —Gruñó— Por mi novio mato, puta.
—Por favor… —Susurré, con ganas de llorar.
—Cierra tu estúpida boca de puta. —Escupió con rabia— No eres más que una cualquiera.

Con su otra mano en puño, empezó su recorrido hasta mi cara. Cerré los ojos esperando el impacto. Pero no llegó nunca. Abrí lentamente mis ojos, viendo como un chico había parado el golpe.

—No deberías. —Dijo él. Ella bajó su mano y soltó mi camisa.
—¡No la defiendas! ¡No sabes que hizo! Ella merece morir, por todo, ¡por todo! —Exclamó la rubia.
—No lo sé, tienes ra…razón. —Parecía costarle hablar el español.
—Entonces déjame golpearla hasta matarla.
—Eso no sucederá hoy, ni nunca.

Él chico hablaba decidido, la rubia gruñó y se alejó de mí. No sin antes propinarme una patada en la pierna. Solté un pequeño gruñido de dolor y miré al chico. Sus ojos eran tapados por unas gafas de sol. Él vestía con unos vaqueros, una camisa azul y una gorra roja. Su pelo era rubio, llevaba aparatos.

—Hola. —Se sentó a mi lado.
—Ho-hola…muchas gracias. —Susurré.
—No hay de qué. —Me sonrió.
—Creo que…que debería irme.
—¿Por qué?
—He quedado.
—¿Con tu novio? —Elevó su ceja.
—No, no tengo. —Me sonrojé.
—¿Entonces?
—Un amigo, señor pregunta. —Dije burlona.
—Umh… —Sonrió— ¿Por qué te quería pegar? —Él cambió su sonrisa por una mueca seria.
—Por nada. —Dije rápido— No te conozco, así que no debería decírtelo.
—Soy Niall, un placer. ¿Ahora me dices?
—Niall… —Repetí.
—Sí, ese es mi nombre.
—Uno de mis ídolos se llama así. —Reí, pero me paré, alejándome de él. Con miedo a que empezará a insultarme o golpeará.
—No te alejes. —Se pegó a mí— No te haré nada.
—Ah-h…Lo siento, es la costumbre.
—¿A qué?
—A nada.
—Sky puedes conf… —Se tapó la boca y le miré confusa.
—¿Cómo sabes mi nombre? —Me levanté.
—Yo…
—¿¡Quién eres!? —Grité, haciendo que la gente girase.
—No grites… —Susurró agachando su cabeza, mirando a los lados.

Mi corazón latió rápido. ¿Cómo sabía mi nombre?

—No grito, pero contesta. —Acomodé las mangas de mi chaqueta, cosa que llamo su atención.
—Hace calor. —Dijo ahora en inglés— ¿Cómo llevabas chaqueta?
—Y ahora sabes idiomas, genial. —Dije con sarcasmo.
—En realidad es mi lengua materna. —Sonrió.
—Pues vale, mejor me voy. —Me di vuelta, pero él me agarro el brazo.
—No, espera. —Se levantó— Soy amigo de Harry.
—¿Harry? –Volteé.
—Sí, de él. —Sonrió.
—¿Podrías soltarme? —Pedí, sintiendo un dolor por mis cortes.
—Oh, claro. —Me soltó— Entonces, ¿eres Sky? —Asentí— Encantado. —Sonrió— Niall.
—Ya me dijiste. —Reí— ¿Y Harry? —Él levanto su brazo, como colocando su gorra.

Al momento sentí unos pasos detrás de mí, unos brazos rodearme por la cintura y un flash. Miré a delante y ahora había otro chico al lado de Niall, con una gafas de sol y un gorro azul oscuro. Él vestía una camisa a rayas con unos pantalones rojos. Llevaba un móvil en la mano.

—¿Qué demonios? —Me removí entre los brazos y me di la vuelta, topándome con un chico de gorro gris y lentes negras de sol.

Hola, extraña de Canarias. —Susurró con una sonrisa.

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La gente me odia porque ya nadie me lee:(
PD: HAROLDO ESTILOS CUMPLE 20, LLORO MUCHO, PORQUE ÉL NO DEBE CRECER:(((