4.
Skyler.
Hoy le vería. Hoy le vería.
Hoy le vería. Hoy le vería.
Las mismas palabras se
atropellaban a sí mismas en mi cabeza. Estaba nerviosa, sabiendo que aun
quedaban horas para verlo, ya que llegaba sobre las cinco de la tarde. El miedo
me invadió. No sabía cómo era realmente él, seguía temiendo que pudiese ser
malo. Pero otra parte de mí me decía que estuviese tranquila.
Termine de ponerme la ropa.
Los pantalones de la galaxia, una camisa de asillas blanca y una chaqueta azul.
Peine mi pelo, dejándolo ondulado, como era. Me miré al espejo. Maquillaje.
¿Alguna vez me puse de eso? Es más, ¿tendría? Camine al baño, saque una pequeña
mochilita que mi madre dejo al irse. Sí, dentro había maquillaje. Saque el
rímel y me puse. Mis pestañas crecieron. Lo guardé y me quede mirándome. Nunca
me vestí así. Mi camisa era ceñida, los pantalones también. Me sentía como una
furcia. Volví a mi cuarto y me cambié la camisa por una holgada blanca. De
nuevo me puse la chaqueta y cogí mi mochila saliendo de casa.
Me puse los
cascos, después de conectarlos al móvil y escuche la primera canción de la
lista de reproducciones. “Little Thing” Amaba esta canción desde que conocí One
Direction. La letra era hermosa. Dos de las voces, ahora, se me hacían
familiares. Quizás escuche demasiado esta canción como para que me resulten
familiares. Después de tres canciones más llegué a mi destino. El instituto. Me
quite los cascos, guardándolos en la mochila. Mi móvil en los pantalones y entré.
Mucha gente me miraba, como siempre. Pero hoy nadie conseguiría deshacer mi
felicidad. Ni siquiera el pequeño corte en mi nariz. Levante mi cabeza,
caminando rápida hasta mi primera clase. Matemáticas.
Las clases pasaban lentas,
agotadoras y llenas de molestos comentarios hacia mí. Para mi
surte hoy Félix
no había venido.
Y para la mala, me estaba
asando de calor, necesitaba aire fresco. Remangué las mangas de mi chaqueta y
escondí mis brazos bajo la mesa. Los cortes eran bastantes y se veían a simple
vista. Suspiré cansada. Era tan tonta. El timbre sonó y salí de clase. Escondí
mis brazos, apegándolos a mí. Mi móvil sonó. Podría ser Harry. Me puse en una
esquina y lo saqué.
“Rumbo a ver a mi chica
extraña de Canarias, el vuelo dura unas cuantas horas, te quiero xx”
“Te estaré esperando, te
quiero Hazz x”
Guarde mi móvil, levante mi
vista encontrándome con un grupo de chicas. Ellas me miraban con odio.
—¿Eres Skyler García?
—Pregunto una rubia. Asentí con miedo— A la salida te espero.
Dicho eso se fue. Empecé a
temblar. Eso significaba pelea. Oh no.
*
—Eres patética. —Me decía—
Horrible, fea…¿por qué no te mueres? —Todos reían.
—Yo…
—Solo quería que supieras
que pegarle a mi novio solo te llevará a más dolor. —Musitó acercándose a mí.
—Pero él empezó.
—¡Me da igual! —Me dio una
cachetada.
—Me había quitado el móvil…
—¡Qué te calles! —Me empujó,
me estampé contra la gente que miraba. Ellos me empujaron hacia la rubia, chocando
con ella. Joder.
Se quito el pelo de delante
de la cara y se abalanzó sobre mí. Para mi suerte llegó un profesor. Nos
separó, mientras yo temblaba y ella irradiaba ira. Susurró un “ten cuidado en
la calle” y se fue. Seguida de toda la gente. Me rompí en llanto. Cogí mis
cascos, los conecté al móvil y puse “Be alright”. Caminé tranquila hasta un
restaurante de comida para llevar. Compré la comida para mi padre y para mí.
Seguí mi camino hasta casa. Preparé, bueno recalenté la comida y la serví. Poco
después llegó Federic. Con marcas de pintalabios por todos lados. “Estúpido”
pensé. Fui a mi cuarto, peiné mi cabello e hice la tarea. Rezando para que
llegaran pronto las cinco. Eran las tres y media. Solo podía temblar.
No sabía qué hacer, así que
entré en Twitter. Me di cuenta de que todo el mundo estaba como loco. One
Direction en Canarias, como bien me dijo mi vieja amiga hacia tiempo. Me
gustaría ir a su concierto, ya que hacen uno aquí. En mi isla. Pero sería
imposible. No tenía dinero y las entradas estarían agotadas. Suspiré triste
mientras miraba mi cuarto. Las paredes estaban con posters de Justin. Amaba
eso. Me hacia recordar porque seguía viva. Por él y solo por él. Y ahora por
Harry. Gracias a Harry he cambiado mucho. Con él soy yo misma. Aun a tanta
distancia. Me eché en la cama, pensando en que al fin vería su cara, su
aspecto, le oiría en persona.
*
Un mensaje me despierta,
tomo el móvil y veo que son las cinco y media.
“¡Hemos llegado! Me muero
por verte, pequeña…¿dónde podríamos quedar?”
“Sí estáis en Santa Cruz
podríamos quedar en el Bulevar”
“No me suena, pero llegaré.”
“¿Vas ya?”
“De camino, sobre una media
hora llegaré”
“Estoy tan nerviosa”
“Yo también, hahaha.”
Me levanté, acomode mi ropa,
pelo y demás, tomé mis cascos junto con mi móvil. Salí oyendo música mientras
me mensajeaba con Harry.
“Espero que no seas un
violador u.u”
“No lo soy, confía en mí:)”
“Eso espero hahaha”
“Muero por verte sonreír, en
serio”
“Qué tierno”
“Me lo dicen mucho”
“¡Estúpido!”
“Me ofendes, Sky:(”
“Me da igual D;”
“Uy, que te rebelas”
“Sí, sí, cuidado ehh”
“Tenemos una chica dura por
aquí”
“Soy una chica mala,
hahaha.”
“No me pegues al verme, por
favor L”
“No te pegaré, idiota”
“Uf, menos mal<3”
“Solo te pellizcaré
fuerte…nooo, hahahahaha”
“Mala!”
“Me quieres<3<3”
“Demasiado”
“Ya lo sabía”
Me di cuenta de que llevaba
veinte minutos hablando con Harry, así que había llegado a mi destino. Suspiré
y me senté en uno de los bancos. Miré de nuevo a mi móvil.
“Seguro que no me quieres”
“Te quiero más que nada,
Harry”
Y era verdad. Era la única
persona, después de mi ídolo, que más quería en este mundo. Él no me ha
juzgado, y espero que al verme no lo haga. Eso sería terrible y horrible. Me
llevaría hacer cosas contra mí…
“Ay, que tierna”
“Como la carne”
“Eres una paridosa,
hahahaha”
“Sh, a callar. Hahaha. ¡Ya llegué!”
“Yo estoy a puntito, me
quedan cinco minutos”
“Te espero, asdfgh”
“¿Asdfgh?”
“Es como un sentimiento
inexplicable”
“Interesante, umh hahaha”
“Claramente haha”
Una figura delante de mí me
hizo levantar la vista de mi móvil. Oh, no. Me eché para atrás en el banco,
pero no podía huir.
—Hola, perra. —Saludó con
una cínica sonrisa— Creo que antes nos interrumpieron. —Crujió sus dedos.
—Yo…yo…lo siento, no quise
darle a Félix, no me pegues. —Explique rápido.
—Me da igual lo que digas.
—Me cogió del cuello de mi camisa, pego su cara a la mía— Eres una estúpida
come mierda que no sabe nada. —Gruñó— Por mi novio mato, puta.
—Por favor… —Susurré, con
ganas de llorar.
—Cierra tu estúpida boca de
puta. —Escupió con rabia— No eres más que una cualquiera.
Con su otra mano en puño,
empezó su recorrido hasta mi cara. Cerré los ojos esperando el impacto. Pero no
llegó nunca. Abrí lentamente mis ojos, viendo como un chico había parado el
golpe.
—No deberías. —Dijo él. Ella
bajó su mano y soltó mi camisa.
—¡No la defiendas! ¡No sabes
que hizo! Ella merece morir, por todo, ¡por todo! —Exclamó la rubia.
—No lo sé, tienes ra…razón.
—Parecía costarle hablar el español.
—Entonces déjame golpearla
hasta matarla.
—Eso no sucederá hoy, ni
nunca.
Él chico hablaba decidido,
la rubia gruñó y se alejó de mí. No sin antes propinarme una patada en la
pierna. Solté un pequeño gruñido de dolor y miré al chico. Sus ojos eran
tapados por unas gafas de sol. Él vestía con unos vaqueros, una camisa azul y
una gorra roja. Su pelo era rubio, llevaba aparatos.
—Hola. —Se sentó a mi lado.
—Ho-hola…muchas gracias.
—Susurré.
—No hay de qué. —Me sonrió.
—Creo que…que debería irme.
—¿Por qué?
—He quedado.
—¿Con tu novio? —Elevó su
ceja.
—No, no tengo. —Me sonrojé.
—¿Entonces?
—Un amigo, señor pregunta.
—Dije burlona.
—Umh… —Sonrió— ¿Por qué te
quería pegar? —Él cambió su sonrisa por una mueca seria.
—Por nada. —Dije rápido— No
te conozco, así que no debería decírtelo.
—Soy Niall, un placer.
¿Ahora me dices?
—Niall… —Repetí.
—Sí, ese es mi nombre.
—Uno de mis ídolos se llama
así. —Reí, pero me paré, alejándome de él. Con miedo a que empezará a
insultarme o golpeará.
—No te alejes. —Se pegó a
mí— No te haré nada.
—Ah-h…Lo siento, es la
costumbre.
—¿A qué?
—A nada.
—Sky puedes conf… —Se tapó
la boca y le miré confusa.
—¿Cómo sabes mi nombre? —Me
levanté.
—Yo…
—¿¡Quién eres!? —Grité,
haciendo que la gente girase.
—No grites… —Susurró
agachando su cabeza, mirando a los lados.
Mi corazón latió rápido.
¿Cómo sabía mi nombre?
—No grito, pero contesta.
—Acomodé las mangas de mi chaqueta, cosa que llamo su atención.
—Hace calor. —Dijo ahora en
inglés— ¿Cómo llevabas chaqueta?
—Y ahora sabes idiomas,
genial. —Dije con sarcasmo.
—En realidad es mi lengua
materna. —Sonrió.
—Pues vale, mejor me voy.
—Me di vuelta, pero él me agarro el brazo.
—No, espera. —Se levantó—
Soy amigo de Harry.
—¿Harry? –Volteé.
—Sí, de él. —Sonrió.
—¿Podrías soltarme? —Pedí,
sintiendo un dolor por mis cortes.
—Oh, claro. —Me soltó—
Entonces, ¿eres Sky? —Asentí— Encantado. —Sonrió— Niall.
—Ya me dijiste. —Reí— ¿Y
Harry? —Él levanto su brazo, como colocando su gorra.
Al momento sentí unos pasos
detrás de mí, unos brazos rodearme por la cintura y un flash. Miré a delante y
ahora había otro chico al lado de Niall, con una gafas de sol y un gorro azul
oscuro. Él vestía una camisa a rayas con unos pantalones rojos. Llevaba un
móvil en la mano.
—¿Qué demonios? —Me removí
entre los brazos y me di la vuelta, topándome con un chico de gorro gris y
lentes negras de sol.
—Hola, extraña de Canarias. —Susurró con una sonrisa.
______________________________
La gente me odia porque ya nadie me lee:(
PD: HAROLDO ESTILOS CUMPLE 20, LLORO MUCHO, PORQUE ÉL NO DEBE CRECER:(((
PD: HAROLDO ESTILOS CUMPLE 20, LLORO MUCHO, PORQUE ÉL NO DEBE CRECER:(((
Yo te sigo leyendo! Lo que NASA es que lo leo en wattpad y allí no puedo comentar. Y claro como los leo allí se me olvida entrar en el blog para comentar:$ pero me encanta!! En serio, leo el capítulo con una sonrisa en l cara. Me hace ilusión que sea en tenerife y poder imaginarme la historia al cien por cien como si fuera yo, porqur he estado en los sitios! Es fantástico :D sigue así guapa, estoy impaciente por saber su reacción cuando sepa quien es!
ResponderEliminarBesoos xd
HOY EL CUMPLE DE HAZZA. AYER EL VIDEO DE MM. MUSHO PA MI BODY
NASA= pasa
ResponderEliminar*Puto corrector*