16 de febrero de 2014

Love Me {06}

Skyler.
Al llegar a casa mi padre me gritó de todo. Desde zorra a hija de puta. Diciéndome que yo había sido un estúpido error, que mi madre huyó para escapar de mí, no de él. Pero sabía que era mentira y le encaré, ganándome una paliza por su parte.
Solo sé que anoche me encerré en el baño junto mi navaja. Solo eso, no recuerdo nada más. Y ahora me estoy despertando, viendo pequeñas gotas de sangre y charquitos alrededor de mis brazos. Me levanto con cuidado y examino mis brazos. Totalmente destruidos de arriba abajo. Mi muñeca está igual, excepto donde está la vena “final” como yo le digo. Nunca he cortado ahí, pero hay una pequeña marca a la derecha. Lo que quiere decir que intente con todas mis fuerzas cortar ahí. Me miré al espejo.
Mis ojos rojos e hinchados, mi pelo totalmente enredado, mi cara pálida con un morado en la mejilla. El estúpido de Federic me dio fuerte. Dios mío. He notado leves golpes por mis hombros, algunos en mis brazos. Levanto mi camisa y más de lo mismo. Estoy hecha una estúpida mierda. Me doy asco.
Siento algo vibrar cerca. Mi móvil…¡mi móvil! Salgo del baño, dejándolo todo desordenado. Miró por todos lados y vuelvo a oírlo. Corro hasta llegar al salón, y ahí está, encima de la mesa. Lo agarro y miro. “Tiene 6 mensajes de Harry<3”

“¡Hola! Ten la foto, es muy linda. Solo porque tú sales. (Archivo adjunto)” 19:23
“¿Sky? ¿Por qué no respondes?” 19:40
“Sí estás ocupada dímelo, para quedarme tranquilo” 19:45
“¿Llegaste a tu casa, cierto? ¿O sigues en la calle?” 20:00
“Por favor, Skyler, responde” 20:02
“Me estás preocupando, contesta” 22:07

Después tenía tres llamadas perdidas de él. Tecleé un nuevo mensaje.

“Siento no haber respondido, estaba ocupada, estoy bien, gracias por preocuparte”

Gracias por ser la única persona por preocuparse por mí.
Miré la hora, viendo que eran las doce ya no me daba tiempo de ir a clase. Aunque tampoco quería ir. Subí a mi cuarto con mi móvil en la mano. Lo deje en la cama y cogí ropa interior. Me fui al baño, pasando por la sangre y la navaja. Deje en el lavamanos la ropa y limpié todo aquel desastre. Más tarde me metí a duchar. Limpie mis brazos con una esponja, así quitando los restos de sangre seca. Estuve unos cinco minutos en la ducha. Salí y me puse la ropa interior. Me quede mirándome al espejo.
Estoy hecha porquería.
Soy porquería.
Salí del baño, yendo hacia mi habitación. Empecé a buscar que ponerme para el concierto. Mm…no sé. Pero sé que el rojo y blanco eran los colores que solían destacar. Cogí una camisa de rayas rojas y blancas, con unos pantalones de chándal sueltos. Ya que mis muslos estaban con heridas recién hechas y si me ponía algo ajustado dolería. Me vestí con eso y unas Vans negras de imitación. Me peiné y me hice una coleta a un lado. Después me eché perfume. No sabía cómo cubrir la marca de mi mejilla, no sabía usar el maquillaje. Me di por vencida y la deje ahí. Ya inventaría algo. Después me puse un poco del rímel. Tomé mi móvil y bajé a la cocina.
Para mi sorpresa había algo de cereal. Supongo que gracias, Federic. Desayuné aquello y me senté en el sofá junto mi portátil. Conecté Twitter y todos estaban como locos. One Direction en concierto por primera vez en Tenerife. Y yo iría. Wow. Pero no tenía entrada, ¿cómo demonios Harry me iba a meter ahí dentro? Salí de Twitter y guardé mi portátil. Cogí mis cascos y me puse a oír música. Aun me quedaba una hora. Las canciones de Justin invadían mi mente, las de 1D también. Voces perfectas, realmente. Ojala algún día pueda abrazar a mis ídolos. A todos y cada uno de ellos.

*

Empecé a caminar hacía donde había quedado con Harry. Hoy hacia calor y como era de esperar, yo llevaba una chaqueta. Obvio tenía que cubrir mis cortes.

“Me asustaste, Sky, haha. Ya llegué”
“Yo estoy al  llegar”

Y era cierto, me quedaban dos pasos para llegar. Lo vi allí, sentado en el mismo banco que yo estaba ayer. Llevaba unos lentes negras y sus rizos estaban sueltos, cayendo sobre su frente. Llevaba una camisa blanca y unos jeans negros ajustados. Unas cadenas de oro y algunos anillos. Se veía lindo.  Me acerque por detrás del banco y pase mis brazos por su cuello, besando su mejilla.

—Hola. —Me dijo él, con su sonrisa seductora levantándose y poniéndose de pie.
—Hola. —Sonreí.
—¿Qué te ha pasado en la mejilla? —Rodeó el banco y se puso a mi lado, acariciando el golpe.
—Soy una torpe mientras duermo. —Reí forzada— Caí de la cama anoche.
—Bueno, ese golpe queda muy raro…
—No importa. —Aparté su mano con sutileza.
—¿Estás lista? —Asentí— Te ves linda.
—Tú también. —Me sonrojé.

De pronto un grupito de chicos mirándome paso por mi lado, una mano agarró mi brazo y me giró. No, no, no. Él me miró de arriba abajo y sonrió malicioso.

—Hola, Sky.
—Fé-félix. —Tartamudeé, alejándome de él y soltando su agarre.
—¿Quién es este? ¿Tu el que te follas? —Todos rieron y Harry miraba aquello, sin entender.
—No… —Susurré.
—No te oigo. —Se acercó a mí— ¡He dicho que no te oigo! —Me empujó.
—¡Ey! —Dijo Harry poniéndose en medio.
—El machito a defenderte, que bonito. —Rió Félix.
—Puede que yo no te entienda, ni tú a mí, pero aléjate de ella. —Habló en inglés.
—Espera…¿es el chico de los mensajitos? —Me miró Félix— ¡Dios santo! —Rió.
—Déjame. —Dije poniéndome enfrente de Harry.
—Puede que te salves ahora, pero en el instituto él no estará.  —Me apuntó con el dedo, agarró mis brazos con fuerza y se acercó a mi oído— No siempre lo tendrás para protegerte… —susurró.
—Suéltame. —Agité mis brazos— Me haces daño.
—Claro. —Apretó más— Te veo mañana, perra.

Me empujó, cayendo yo en brazos de Harry. Me quedé mirando como todos aquellos se iban y Harry me miraba a mí, seguro que esperando que yo le explicará.

—¿Qué fue eso? —Preguntó.
—Nada. —Me di vuelta— ¿Nos vamos?
—No hasta que me digas.
—Él era mi amigo, solo bromeaba.
—Puede que no entendiese nada, pero tú estabas resistiéndote a él. ¿Qué pasa, Skyler?
—No quiero hablar de ello. En serio, Harry.
—Algún día me dirás. —Tomó mi mano— Vamos.

El camino hasta un coche negro y de ventanas tintadas fue silencio. E incomodo. Harry pretendía que le contará mi mierda de vida y yo no estaba dispuesta a ello. No tenía por qué saber mi vida e intentar involucrarse en ella más de lo que está. Él solo era un desconocido. Realmente no. Pero lo era.
Harry miraba su móvil y tecleaba, mientras yo solo miraba por la ventana. Mi móvil no tenía internet, ni era de última generación. Era un móvil para llamar y mandar mensajes. El único móvil que mi padre pudo darme antes de que mi madre se fuera. En ese momento él era bueno. Y mirando ahora por la ventana, le vi. Con una rubia de tetas de silicona besándose. Estúpido asqueroso, ¡te odio! Miré mis manos, distrayéndome y me di cuenta de que las mangas de mi chaqueta estaban subidas. Miré discretamente a Harry, quien hablaba por teléfono. Bajé las mangas y las acomodé. Suspiré y miré de nuevo por la ventana.
Después de media hora llegamos a donde One Direction daría el concierto. Nos bajamos y aun no nos hablábamos. Era muy frustrante. Estábamos por una zona cerca del escenario. Ahí estaba una chica rubia. Nos acercamos a ella y nos sonrió.

—Hola. —La saludó Harry besando su mejilla. A lo mejor era su novia.
—¿Qué hay, hermanito? —Le revolvió el pelo— Hola. —Me sonrió— ¿Eres Skyler? —Asentí.
—Hola…
—Soy Gemma, la hermana de este tarado.
—No soy tarado. —Hizo un puchero— Bueno, vuelvo en un rato.

Harry se fue y casi que ni me dirigió la palabra. Eso me molesto bastante.
Gemma y yo hablamos la mayoría del tiempo. Ella me decía que era la fan número uno de los chicos, sobretodo de Harry Styles. Yo le decía que mi ídolo era Justin, y que ellos casi también.
Tiempo después el lugar se fue llenando, muchas chicas preciosas, en pantalón corto, con sus camisas de “Amo a 1D” y muy bien maquilladas. Mientras yo llevaba una ropa de pobre y vulgar. Me sentí, de nuevo, desplazada. Esto era horrible. Muchas chicas se acercaban a Gemma, ella se sacaba fotos con ellas y les firmaba cosas. Yo estaba como en plan de “Hola, estoy aquí”. Quedaba poco para que empezar el concierto. Muy poco, pero yo no estaba nerviosa. Solo molesta. Aunque, ¿para qué estarlo? Total, toda la vida la gente ha estado molesta conmigo y es un sentimiento que no le deseo a nadie.

—Vamos, Sky, esto ya empieza. —Me dijo Gemma tirando de mí.

Sentí la mirada intensa de alguien, pero no sabía de quien. Gire un poco la cabeza y me tope con la rubia. Trague saliva y seguí a Gemma con la cabeza agachada. Llegamos cerca del escenario, fuera del tumulto de chicas. Allí no había nadie más que familiares y amigos de los chicos. Fruncí el ceño.

—¿Qué hacemos aquí? —Pregunté.
—Ver el concierto. —Se elevó de hombros.
—Pero…


Y antes de acabar de hablar, cinco chicos salieron al escenario cantando una canción. Sabía que era “Up all night”.
Un momento.

¿¡Llevo todo este tiempo hablando con Harry Styles!?

-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-
Pocito para el drama, jejé.

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