1 de marzo de 2013

Juntos...¿por siempre? [19]


Capítulo 19

•Justin

De nuevo vuelvo a la sala. Me encuentro con Selena. Su mirada está fija en la televisión. La televisión está apagada. Esta chica da miedo, a veces. Me acerco a ella.

-Ey, cariño. –Me coloco delante de ella– ¿Qué ocurre?
-Qué…me acorde de qué el otro día…emh, vi una película muy bonita.
-Oh… ¿segura?
-Muy segura, preciosidad. –Se acerco a mí y me beso.
-¿Te digo un secreto? –Le pregunto sentándome en el sillón. La senté sobre mi regazo, ella asintió– Ayer fue la mejor noche de mi vida. –Bese su hombro– Te amo.
-Justin, eres perfecto. –Beso mis labios– Te amo.

La verdad qué los días junto a Selena eran perfectos. Siempre estábamos juntos. Siempre los pasaba con ella. ¿Y mis amigos? TODOS, me dejaron de hablar. No sé lo qué les ocurre. Cuando les conté qué estaba con Sel, se pusieron raros. Después empezaron a ponerse peor. Al final, dejaron de hablarme. No lo entiendo.

-¿Qué tanto piensas, amor? –Me dice Selena.
-En nada, bueno, nada importante.

Selena movía sus manos nerviosamente. Su boca se abría, como si fuese hablar, pero después se cerraba como si no fuera a decir nada. Ella me miro a los ojos.

-¿Me amas a mi solo, verdad?
-Sí, cariño. ¿A qué viene eso?
-Es qué, me paso, así, por la cabeza.
-¿Solo eso?
-Pensé qué solo estabas conmigo para… –Trago saliva– Olvidar a _____________.
-Selena, ¿qué tiene qué ver ahora ella? Murió, no está.

Y me cago en todo. ________. Moriste. Te fuiste.

-Sí, cierto. Pero igualmente pensé qué yo estaba para qué tú la olvidases.
-En principio fue así, pero me di cuenta de qué me enamore.

Sí le hubiese dicho eso a __________ me hubiese pegado y dejado. Suspire. La extraño.

-Lo siento si te molesto…
-No, pequeña. –Mordí mi labios, negándome a llorar– Está todo bien.
-Te amo. –Me abrazo por el cuello.
-Yo también. –Rodeé su cadera.

(…)

Bajamos del coche. Ella salió corriendo hacía el césped. La seguí mientras me colocaba mis gafas de sol. Me senté en el suelo, y ella entre mis piernas.

-Estas Navidades van a ser las mejores. –Le susurre.
-Justin eres lo mejor qué tengo. –Apoyo su cabeza en mi hombro, bese su cabeza.
-Lo mismo digo, pequeña.

Mi móvil sonó. Lo saqué de mi bolsillo y mire la pantalla.

-¿Quién es?
-Mi madre.
-Oh, Pattie. –Sonrío.

Mentira. Madre mis bolas. Era un número desconocido. Respondí.

-¿Sí?
-¿Justin? –Era una voz masculina.
-Sí, soy yo.
-Siento esto, llamarte desde un privado y no decirte quién soy. Pero _______ está viva. Está en Stratford de nuevo, bueno, paradero desconocido.
-¿Qué dices? Ella murió.
-¿Salió en las noticias eso? No. Pero si qué recibió un disparo –Mi corazón se acelero– en el hombro. ¿Recuerdas a Anthony? Murió, ella lo mato.
-Me da igual todo de _________. Yo tengo una novia perfecta y nadie más me hace falta.

Colgué. Guarde mi móvil. Las lágrimas se acumularon en mis ojos. Ella ¿está viva? No, qué va. Murió. ¡Me llego un mensaje diciéndomelo!

-¿Qué quería tu madre, Just? –Pregunto mi novia.
-Decirme qué me quería…
-Qué tierna.
-Y tanto.

Gire mi cabeza. Vi como Ryan, Caitlin, Christian, Rydel y Chaz se paseaban por aquí. Con una sonrisa en cada una de sus caras. Los ojos de las dos chicas estaban rojos. Seguro qué lloraron. Pero, ¿por qué? Ellos me vieron y sus sonrisas se desvanecieron. Los labios de Chaz se movieron, estaba hablando. Pasaron de nosotros. Pues genial, me da igual. ¿Qué coño? Se sientan a unos metros de nosotros. Escucho su conversación.

-Quiero llamarla, debo saber qué lo de las noticias es cierto. –Dijo Rydel.
-¡Y yo tía! –Dijo Cait.
-Por lo menos nosotros –Ryan fue elevando su voz– no hemos olvidado a nuestra amiga. –Prácticamente grito.
-Eso. –Chris hablo con el mismo tono qué Ryan– No olvidamos a nuestra amiga.

Selena se tenso. Acaricié su brazo. De nuevo los mire.

-Los rubios de ojos miel son idiotas. –Dijo mucho más alto Chaz.
-¡Ya basta! –Grite– ¿Qué demonios os pasa? Me dejáis de hablar a mí y a Selena. Pasáis de nosotros y nos molestáis. ¿Qué queréis, joder?
-¡Nos molesta qué olvidases así a ________! Estuviste, ¿cuánto? ¡Menos de un mes de luto! Te dijeron qué murió y estuviste como una mierda. Después te fuiste con Selena. ¡Eso fue peor aun! –Caitlin se había levanto y me estaba gritando a mi lado– ______________ hizo todo esto por ti. ¡TODO!
-¡No me grites!
-¿Por qué no? ________ está viva, y menos mal qué no está aquí. Porque seguro qué si te veía así, le darían ganas de pegarse cuatro tiros delante de ti.
-¡Ella murió!
-¡No, mierda! –Grito Rydel– ¡Ella está viva!
-Iros a la mierda.
-Justin, eres el mismo mujeriego e idiota qué siempre.
-La verdad es qué sí. No sé si será aun sexopata. –Dijo otra chica.

Un momento. Rydel y Caitlin son las únicas chicas qué me están gritando ahora. ¿Y la otra? ¿Selena?

-------------------------------------------------------------------------------------

Hasta aquí. JEJEJEJEJEJJE. LES DEJO CON LA INTRIGA.

COMENTAAARIOS *-*

Jusntos...¿por siempre? [18]


Capítulo 18 Maratón 2/3

-Sí, bueno, en realidad…es otra cosa. –Ella hizo una mueca.
-¿Cuál?          

La mire a los ojos. Estaba ansioso, sin motivo, por saber qué era.

-Yo, es qué, en realidad, solo, joder. –Se quedo en silencio unos segundos– Te quiero, y no como un simple amigo. –Miro directa a mis ojos.

Trague saliva fuertemente. De repente sus palabras llenaron ese hueco vacío en mi corazón y unas ganas inmensas de decirle qué la quería me agarraron. Pero el nombre de _____________ recorría mi mente, su imagen, su olor, todo de ella me pasaba por mente.
Justin, para.
Es hora de olvidar el pasado, aunque la amará y la ame. Necesito algo nuevo. Necesito sentirme de nuevo bien. Necesito ser yo.

-Selena, sabes qué…
-Espera, –Me interrumpió– sé qué amas a ______________ y lo entiendo. –Cogió mis manos– Pero, ¿por qué no la olvidas? Yo no bebo, ni fumo y tampoco te robaría la moto. –Sonrío– Por favor.

Ella apretó más mis manos. Ya nos habíamos acabado nuestras bebidas, así qué, me levante y le ofrecí la mano a Selena. Ella la tomo y se levanto. El nerviosismo estaba en sus ojos, y en todo su cuerpo, está temblando. Salimos a fuera de la cafetería. Nos paramos, bueno nos pare, junto a la pared.

-Gracias. –Dije con la voz ronca– Por todo, eres genial. También te quiero.

Me fui acercando a ella hasta que nuestros labios impactaron.

•Narrador.

Selena y Justin siguieron con su beso. Paso de ser un beso sensible y lento, a uno rápido y salvaje. Las manos de Selena se colocaron en el pelo de Justin. Las de él, muy cerca de su trasero.
…
Mientras tanto, en otro lado del mundo, España exactamente. Roberto le daba golpes a todo lo qué pillaba. Carla tenía qué calmarlo. No podía ver a si chico así.

-Tranquilízate, por favor. –Le pidió.
-¿Cómo, Carla? ¿¡Cómo!? ___________ está loca. ¿No viste o qué? El mensaje, la pistola. ¡No! –Se jalo del pelo– No puedo con esta mujer.
-Pero…
-No, Carla.
-Roberto, por favor.

Lo abrazo y suspiro. Tenía razón. Esto era una completa locura. _________ lo convirtió en una locura.
…
En otro lado de España. Anthony con una pistola apuntándole. Y ella decidida a matarlo.

-Estoy harta.
-¿Ahora me vas a matar?
-Te daría la muerte más lenta y dolorosa qué existe. –Se coloco mejor– Pero, voy a ser considerada y te mataré de una simple bala.
-¿Serías capaz?
-Lo sería.
-Pues venga, dispara. –Levanto las manos– Pero qué sepas qué si me matas, morirás también. –Saco un arma de su pantalón y la apunto directa al corazón– Tú decides.
-Prefiero morir, ya no tengo nada por lo qué vivir. En cambio, si tú mueres, te quedarás sin tu mujer y todo ese dinero.
-Me da igual. –Sonrío.
-¿Sí? Pues entonces te veo en el infierno, capullo.

Apretaron el gatillo. Una de las balas acabo en el pecho de uno de ellos y la otra en el hombro del otro. Pero, ¿de quién?
…

-De ahora en adelante, eres mi novia. –Aviso Justin.
-Soy la novia de Justin Bieber, qué bien suena eso. –Sonrío.
-Mejor suena decir nosotros.
-Eres perfecto.
-Pero tú más.
-Te quiero.
-Yo más.

Justin bajo su mirada, para qué Selena no viera qué sus ojos de nuevo se aguarían. _________ odiaba las peleas del ‘Te quiero. Yo más. No yo’.

-¿Vamos un rato al cine?
-Sí, estaría bastante bien.

Él la cogió de la mano. Selena sonrío para sus adentros. Había conseguido a Justin, se lo había quitado a ________, aunque estuviese muerta. Pero, le daba tanta alegría. Tenía al chico más deseado de todo el instituto. Era su novio. Era de ella. Por fin y al fin los labios de él encajaban con los de ella. Y se sentía maravilloso. Cuando volvió a mirar a donde estaba, se dio cuenta de qué ya habían llegado al cine.

-¿Qué película quieres ver?
-Alguna, la qué sea. –Sonrío ella.
-¿Vemos está?
-Vale.

De nuevo, Justin, bajo su mirada. No podía parar de pensar en _______. Ahora pasaba más tiempo pensando en ella. Se acordó de qué ______ hubiese preferido ir a casa y ver una película de la saga Crepúsculo. En cambio, Selena, le dice a todo qué sí y no le suele discutir nada. Justin sacudió su cabeza, intentando quitar todas esas ideas de su cabeza.
…
España.

-¡Joder! –Grito Roberto mientras se acercaba a ella– ¡Te dije qué era una locura!
-¿Pero ella respira aun?
-Parece qué no, joder. –Él miro a Anthony– Este encuentro era una puta locura.
-Pero él… –Carla lo miro tragando saliva– Tampoco parece vivo.
-Mierda. –La movió un poco. Pero nada, no despertaba– Encima no podemos ir a un maldito hospital. Puta banda de los cojones.
-Rob, no más gritos ni más enfados.
-Carla, ¿no entiendes? ¡Se mueren!
-Me sobrepasa está situación –Dijo la rubia pasando sus manos por su cabello.
-Sí muere él, nos matan y si mure ella, nos quedamos vacíos. ¡Esto es una mierda!

25 de diciembre de dos mil trece. Canadá.

-Oh, ¡Justin! –Lo abrazo Selena– No tendrías por qué. –Sonrío.
-Cariño, todo lo qué sea por ti.
-Pero, ¡ay! ¿Cuánto debió de costar este precioso colgante? ¿Cien? ¿Doscientos?
-Es un regalo, y de los regalos no se dice el precio.
-¡Oh! –Lo beso– ¡Te amo!

Por la puerta del salón pasaron Jeremy y Chelsea. Miraron a Justin con su novia, Selena. Se acercaron a ellos.

-Feliz Navidad. –Felicitó Chelsea.
-Gracias. –Respondió Justin. Selena sonrío.
-Se os ve bien, chicos. –Alago Jeremy su pareja.
-Oh. –Selena se sonrojo– Gracias.

Justin acarició su mejilla. Pensaba qué se veía muy tierna así. Con sus mejillas rosadas. Sus labios preciosos y bien moldeados. La noche qué habían pasado. Los dos, una cama, amor. Se amaban. Llevaban un año juntos.

-Voy un momento al baño. –Aviso Justin.
-Vale cielo.

El rubio salió de la sala. Mientras, los dos adultos entraban a la cocina. Selena encendió la televisión. Una noticia. Se sentó en el sofá y atendió.

“Tenemos más noticias de la asesina de Stratford. España en peligro. La asesina de Mario Cesc ha vuelto, esta vez en la Península Ibérica. Según fuentes cercanas, la vieron hace un año en un encuentro con Anthony Vitton. El retrato robot ya no nos hará falta. Sabemos quién es ella. __________ Knigth. –Pasan una foto– La chica, de diecisiete años, está en paradero desconocido. Lo qué si sabemos, es qué cuando mato a Anthony, ella recibió una bala en el hombro…”

Selena apago la televisión. No puede ser. Ella está viva.

Juntos...¿por siempre? [17]


Capítulo 17 Maratón 1/3


Respirando hondo, entre dentro de la clase. Se me hacía tan raro estar en sitios. Sabiendo qué ella no estaba. Me senté en mi sitio, al lado de Selena. Han pasado dos semanas de su muerte. Mierda… Selena acarició mi brazo dulcemente. Pero estaba rara.

-¿Te pasa algo?
-No, a mí no. –Ella aparto su vista, hacia el cuaderno.
-Dime, por favor.

Ella me miro.

-Me llamaron, una chica…me pidió tu número.
-¿Se lo diste?
-Obvio, Justin. Me amenazo con matarme.
-¿Te dijo quién era?
-No, pero parecía tan irritada.
-¿Qué día te llamo?
-Cuando murió ________.

Me quede pensando por un rato.

-No puede ser…ella te llamo.
-¿Ella?
-_______, fue ella.
-¿Cómo lo sabes?
-Ella quería qué yo supiese qué murió, no tenía mi número, pero si el tuyo.
-Lo siento, Justin.
-No, no pasa nada. Ella es pasado.
-No te engañes. –Ella tomo mi mano entre las suyas, entrelazándolas- La extrañas, la necesitas.
-No, Selena.
-¿Entonces? Explícame por qué lloras todas las noches por ella.

Mire a otro lado, odio qué ella siempre tenga razón.

-Estoy en lo cierto, la extrañas. –Se dio ella misma por respuesta.

Debo olvidarla, debo perder a ________ de mi mente. Aunque su muerte fuese mi causa. Debo huir de los recuerdos junto a ella.

▪Recuerdos

-Muñeca, eres toda una fiera.-Le susurro.
-Las fieras matamos-Me miro desafiante.
…
-¿Qué haces desubicado? ¿No ves qué hay gente?
-¿Y?-Le doy un corto beso
-¿Cómo qué ‘y’? ¡Somos hermanastros! ¿Qué pensaran?
-Ni lo sé, ni me importa.
-Pero a mí sí. Además, no quiero besos tuyos.
-Qué no dice-Le acaricie la mejilla..
-¿Te puedes alejar de mí?
-No, ya empezamos el juego. Esto no se acaba hasta qué te lleve a la cama.
-Qué obsesión con el sexo, por favor. ¡Ándate con la rubia esa! Te doy permiso para qué metas a esa zorra en casa.
-¿Celosa?-Elevo una ceja divertido.
-Pero, ¿estás tonto? A ver, primero no me gusta este juego. Segundo, no me gustas. Tercero, te odio.
-Oh, muñeca.-Le beso otra vez-No sé por qué te resistes.
-Te la vas a cargar.
-¿Cómo? ¿Eh?
-Un día de estos te dejaré con tal calentón qué la paja qué te harás te gastara a tu amigo.
-Estás muy loca-Colocó mis manos alrededor de su cadera.-Ahora, haz alguna locura. Como esta mañana.-Me acercó a su oído y muerdo el ovulo.
-Imbécil.
-Te recuerdo qué estamos en un juego.
-¿Cuánto va a durar?
-Todo este mes-Dije sonriendo pícaro.
-Dios-Dijo con pesadez-¿Por qué? No quiero jugar.
-Parecemos unos novios discutiendo.
-¡No, no, no! Ahora prefiero el juego.
-Pues entonces cuando lleguemos a casa tendrás juego duro-Hice comillas. Le miraba travieso.

Me acerque a ella y deje un beso en sus labios.
…
-Hey, muñeca.
-Oh, ¿las llamas a todas así?-Dijo sin apartar la vista del techo.
-¿Estás celosa?-Dije sentándome en su cama.
-Justin, vete a la mierda.
▪

Fuesen malos o buenos, eran momentos junto a ella.

▪
-¿Qué quieres, estúpido?-Se soltó de mi agarre.
-¿Estás con Chris?
-¡No!
-Ah.
-¿Por qué preguntas?
-Sí estuvieras con él, no podría hacer esto.

Entonces la tome por la cintura y la sujete con firmeza. La bese mientras ella forcejeaba por soltarse. Hasta qué sus fuerzas se agotaron. Puso sus manos en mis hombros y siguió el beso. Nos seguimos besando mientras caminaba hasta la cama. Siempre qué ella entra en este cuarto terminamos igual. Se tumba en ella, y quedo encima de ella.  Seguí besándole, hasta qué ella se aparto.

-Justin, ¿no te dije qué me dejases en paz?
-Lo siento, nena. No podía aguantar.

Volví a juntar nuestros labios. Después subí su camisa y le bese el vientre. Causando su risa, sonreí.

-Justin, para. ¡Me haces cosquillas, para, por favor!

Paro de besar su barriga y la miro divertido. Ella me sonríe. Me senté en la cama, ella me miro con el ceño fruncido. Ella se levanto con intención de irse, pero agarre se brazo y tire de ella hacía mí. La senté a ahorcajas encima de mí. Moví mis cejas sucesivamente arriba y abajo.

-¿A dónde crees qué ibas, gatita?
-¿Gatita? Pero, ¿no era muñeca o nena?
-Puedes ser todo lo que quieras mientras hagamos cositas.
-Quiero ser una hoja.
-¿Por qué?
-Las hojas no tienen vida, están inmóviles. No creo qué te tires a una hoja.-se elevo de hombros.
-Depende de qué hoja sea. Sí eres tú, sí.-Sonreí pícaro.
-¿Me puedo ir ya?
-Pero mañana a primera hora quiero hacer cositas, ¿vale?
-¿Y me dejas irme ahora?
-Claro.
-Vale, adiós-No la deje levantar posicionando mis manos en su espalda.
-Quiero un beso.
-¡Joder!
-Un beso-Me dio un beso virgen-Pero más largo.
-Sí, y con lengua también.
-No estaría mal, si no, no te dejo marchar.
-Eres odioso.
-Yo pararé el beso.
-¡Entonces me quedaré aquí toda la noche!-Reproche
-Bésame y tal vez te deje ir antes.-Gruño y se acerco a mí.
…
-¿Ellos te dan lo qué yo te doy?
-No, ellos no me dan asco.
-Tú si qué eres bipolar.-La suelto y me alejo. Me estoy cabreando.- Un día me odias, al siguiente soy un pañuelo donde soltar lágrimas, al otro me tratas como un amigo, más tarde como un estúpido, de nuevo me odias y para terminar me tratas como un puto juguete. ¿Y sabes qué más? Qué con eso me quedo corto. Porque además no me dejas follar con quien me dé la gana, es como si me quisieras pero no me lo dices. Eres rara. ¿Sabes qué más? Ahora vete, huye, fuma, bebe. Has lo qué te salga del puto culo. Como si coges un vuelo a Mongolia y te pierdes allí un rato. Este maldito juego me harta, porque no consigo nada. Se acabo.
…
‘Hey, te vas a poner enferma. Cámbiate.’
‘¿Quién eres desconocido gilipollas?’
‘Chuk Norris.’
‘Y yo soy Dora la exploradora, no te jode’
…
-Justin, prométeme qué siempre, sobre todas las cosas, vas a estar a mi lado.-No sé, pero necesito qué este a mi lado.
…
-Te quiero, Justin.
-Y yo, princesa.
▪

Los recuerdos no paraban de pasar por mi mente. Santa mierda, la necesito. Selena tiene razón. Pero __________ murió.

-¿Estás bien, Justin?
-No…necesito olvidar a _____________.

Realmente lo necesitaba.

[…]

Por fin salíamos de esa cosa llamada instituto, o como bien diría ____________, el putituto. Reí ante eso. Ella podía ser tan tierna a veces. Me dirigí a mi moto, pero, antes de subir, las diminutas manos de Selena me pararon.

-¿Vamos a comer a algún sitito?
-Estaría muy bien. –Nos sonreímos.

Subí primero a la moto, y después ella. Arranque. Conduje hasta la primera cafetería qué me quedase cerca. Aparque y nos bajamos. Entramos y fuimos al mostrador. Todo ello silencio.

-Hola, buenas tardes. ¿Qué desean?
-Yo un batido de fresa. –Dijo Selena.
-Un frapuccino.
-Vale, serán cuatro dólares con treinta centavos.
-Okey. –Saque el dinero.
-Ahora selo llevamos a la mesa.

Después de haber pagado nos sentamos en una mesa.

-Justin. –Ella me llamo.
-Dime.
-Cuéntame sobre _________.
-¿Por qué?
-Quiero saber qué te enamoro de ella. –Miro a sus manos.
-Bueno…todo me enamoró. Su forma de ser, su sonrisa, sus ojos. Era perfecta para mí. Tenía su actitud ruda, pero la cariñosa. No le gustaba el perdón. No lloraba mucho. –Hice una mueca– Pero era única. –Complete con una sonrisa.
-¿Era una buena chica?
-No mucho. Siempre me quitaba la moto y se iba. Después bebía, fumaba, tenía peleas. –Note mis ojos arder. Quiero llorar.
-¿Y aun así la querías? –Pregunto sorprendida.
-Sí, era un pack completo. –Sonreí– Fue, es y será lo mejor qué me paso en la vida.
-¿Solo ella? –Me miro directa a los ojos.
-¿A qué viene tanta pregunta?
-No es nada, solo quería saber. –Ella miro a otro lado.

Abrí la boca para responderle, pero llego la camarera con nuestro pedido. Le sonreí y tome de mi bebida. ¿Por qué está así Selena? Ella bebió de su batido. Me quede mirándola. Su vista subió hasta a mí lentamente y trago saliva.

-Lo siento. –Susurro.
-¿Qué?
-Que lo siento. –Dijo más alto– Me pase con las preguntas.
-No pasa nada, Sel. Tú solo querías saber.
-No era solo eso…
-No entiendo.
-Qué yo…

Se quedo callada y yo con ganas de qué siguiese hablando.

----------------------------------------------------------------------------------------
Amoreeeeees, ¿qué tal? Espero que genial. No como yo que estoy en plan depre. PERO BUEEEEEENO. Cosas mías.

¿SABEEEEN QUÉ? Maratóóóóóóóón. Oh sí.
¿Por qué? Porque es el cumpleaños de mi ídolo. NUESTRO ÍDOLO. NUESTRO CANADIENSE.
¿Por qué tuvo que crecer? 

EEEEEEEEEN FIN. Les dejo el maratón.
Un beso, leeeeeeees quiero.