Primero, el blog llegó a las 20.000 visitas. ¿HOLA? LLORO.
Segundo, me he dado cuenta de cuántas faltas tiene esta jodida novela.
No la corregiré, mucha pereza, ea.
Tercero, ¡maratón!
Cuarto, se acaba la novela y no hay segunda temporada.
Las amo<3
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Al llegar al hospital,
me hicieron sentarme en una silla de ruedas mientras trasladaban a mis cosas a
la que sería mi habitación durante unos días quizás. Los médicos me examinaron
con paciencia, con una cara de desconcierto increíble. No sé que estarán
pensando, pero ya estoy asustada.
—Increíblemente,
Brenda, el feto ha sobrevivido al golpe. Aun estás en estado.
—Dios mío. —Me tapé la
cara.
—Pero es un embarazo de
riesgo, deberás de quedarte internada hasta que estés de parto.
—Lo comprendo. —Mire al
suelo.
De nuevo, me hicieron
sentar en la silla de ruedas, me llevaron hasta mi habitación. El enfermero me
dejo en la habitación, me dio un batín de esos de los hospitales y salió.
Entre el baño, me duche
y me coloqué lo que sería de ahora en adelante mi nueva vestimenta. Me deje la
coleta, la cual estaba mojada y deshecha. Pero total, ¿qué más da? A nadie le
importa mi imagen.
Salí, a pie, de la
habitación. Debía conocer mi nueva “casa”. Paseé por la cafetería, por los
baños, por los pasillos, la sala de juegos para los niños internados…Está bien,
esto aburre. Una manita tiro de mi bata. Mire hacia abajo, encontrándome con
una niñita. Ella era rubia, de ojos claros y muy linda.
—Hola. —Le sonreí.
—Hola. ¿Por qué estás
aquí?
—Estoy embarazada. —Me
elevé de hombros con una risa sin humor— ¿Y tú?
—Estuve malita con
vómitos y me obligaron a quedarme.
—Entonces dentro de
poquito te vas, eh. Qué suerte. —Chasqueé mi lengua.
—Me llamo Jazzy.
—Soy Brenda. —Le
sonreí— ¿Cuántos años tienes? —Me puse a su altura.
—Seis. —Levanto seis
dedos con sus manitas— ¿Y tú?
—Dieciocho.
—¡Vaya! ¡Qué grande!
—Sí. —Reí— ¿Estás ahora
sola?
—No, mi mamá está ahí
leyendo una revista. —Señalo a una señora sentada con una revista— ¡Ven! Quiero
que te conozca.
—¿Yo? ¿Por qué? —Me
arrastro.
—Porque eres mi nueva
amiga.
Al final, terminó por
arrastrarme hasta aquella mujer.
—¡Mami, mami! —Su madre
la miro— Ella es Brenda, mi nueva amiga.
—Eh…hola. —Dije tímida.
—Hola, cielo. —Me
sonrió— Veo que mi hija ya te está martirizando. —Rió— Me llamo Pattie.
—Encantada. —Le sonreí.
—Igualmente.
—¡Brenda, vamos a ver
una película! —Tiró de mí de nuevo.
—Adiós. —Sonreí a su
madre.
Así estuve dos horas.
Viendo la Cenicienta rodeada de niños pequeños, menos uno, que parecía mayor y
también iba acompañado de una niñita.
—¡Ha sido increíble!
—Gritó Jazzy.
—¡Jazzy! —Gritó otra
niña.
—¡Melanie! —Se
abrazaron— Hola.
—Hola. —Se sonrieron.
Ellas siguieron
charlando, ante mi mirada y la de aquel chico. El cual miraba a la niña
sonriendo. Después levanto la vista y me miró.
—Hola. —Me habló.
—Hola… —Sonreí tímida,
no conseguía no tener miedo antes las nuevas personas.
—Veo que tu hermana se
lleva bien con la mía. —Se puso enfrente de mí.
—No es mi hermana, de
hecho, acabo de ser ingresada hoy y la conocí.
—Oh. —Sonrió.
—Y tú, veo que no eres
un paciente, ¿no?
—No, mi hermana sí.
—Sonrió. Madre mía, no para de sonreír.
—Espero que se mejore.
—Sí, solo estará está
semana. ¿Y tú?
—Me quedan unos meses
largos aquí.
—¿Qué tienes?
—Un embarazo de riesgo.
—Ouh…seguro que tu
novio estará al llegar para verte.
—No. No tengo novio.
—Las lágrimas amenazaban con salir.
—¿No? Es decir, una
chica tan hermosa como tú, que seguro tendrá un hijo precioso, ¿no tiene novio?
—Me dejo hace unas
horas por ocultarle el embarazo.
—Lo siento mucho si te
incomode...
—No, para nada. —Sonreí,
más bien me salió una mueca— Soy Brenda.
—Dani, un placer,
señorita. —Beso mi mejilla— ¿Puedo visitarte toda esta semana, no? Ya que vengo
a ver a mi hermana. —Sonrió.
—Será todo un placer.
—Le sonreí también.
Estuve mucho más tiempo
hablando con él. Prácticamente, me aprendí su vida y él la mía. Pensé que
hablaríamos menos, pero en menos de una hora, conectamos.
Él era rubio, de ojos azules
claros. Era muy guapo, además de español. Pero sabía el inglés a la perfección.
Además, de ser un maldito cielo adorable. Ya que, mientras hablábamos, no deje
de llorar contándole mi historia. Él solo me decía que estuviese calmada, que
después de la tormenta sale el sol.
—Creo que es hora de
que me vaya. —Me sonrió
—Bueno, —sonreí— buenas
noches.
—Adiós, y no llores
más, eh.
—No prometo nada. —Reí.
—Adiós. —Me beso la
mejilla.
Volví a mi cuarto, me
eche en la cama y mire mi móvil. Ni una sola llamada de mis amigos. O debería
decir, ex amigos. Nadie se preocupaba por mí. Genial, cada día estaba más sola.
Me conecte a las redes sociales. Ni una notificación. Cambié mi estado a un
punto. Salí de estás, y me eche a dormir, mañana sería un nuevo día.
Mañana siguiente.
Me desperté sobre las
diez de la mañana, por una parte estaba feliz, ya que no iría a clase. Pero por
otra deprimida por estar totalmente sola. Mire a mi lado, donde se encontraba
una bandeja con mi desayuno. La cogí y comí un poco, pero no todo. No tenía
mucho apetito. Mire al techo, en busca de alguna diversión. Ver el techo blanco
me divirtió tanto, que estuve horas así. Algún médico entraba, me revisaba y
salía.
▪Justin POV.
No creo que haya
persona más estúpida que yo. Es decir, Brenda me dejó, después me pidió perdón
y la perdoné. Unas semanas después, me entero que esperaba un hijo mío y justo
cuando estaba en pleno aborto involuntario. Entonces le suelto un “olvídame” y
me largo. Obviamente me molesto mucho que me lo ocultara, tenía derecho, más
que eso, de saberlo. Era su padre. Pero ella solita se buscó todo. Caitlin y
Abby están destrozadas, Chaz, Chris y Ryan no son los mismos. Y yo…bueno, tengo
el corazón roto. Nada consigue hacerme sonreír, ni reír. Incluso deje de
meterme con la gente. Destrozado. Pero…seguramente deba preocuparme por
ella. De hecho, estoy preocupado. Aunque, ¿sabes? Mi orgullo no me deja llamarla. La extraño y ha pasado solo un día, seguramente ella esté llorando por
mí. O no, quizás también me mintió sobre amarme.
¿Quién sabe?
Quizá todo fue una mentira. Igual que yo la mentí a ella.
¿Venganza?
¿Ya no me ama? ¿Nunca me amó?
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