Capítulo 3
20:43
Empecé a caminar derechita a mi casa. Bueno, cárcel. Al llegar abrí y
pase. Al momento me vi acorralada en la pared por Justin. ¿Qué hace ahora este
estúpido? Su respiración me chocaba en toda la cara, eso no es swaggy.
-A parta idiota.
-No quiero.
-Joder, lávate los dientes.
-¿Eh?
-Te huele mal el aliento, ponte desodorante. Te ira mejor qué la pasta
de diente-Tosí en coña-Es en serio.
-Cada vez me dan más ganas de besarte.
-Joder, querido-Me tape la nariz-No me beses, no quiero a los bichitos qué
viven en tu boca.-Hice unos gestos.
-Qué sentido del humor, hay mai.
-¿Hay mai? ¿En serio?
-Ahora, ¿qué?
-¿De cuándo a cuándo dan Las qué se avecina en Canadá?
-He viajo a España, estúpida.-Se separó de mi-¿y tú como sabes eso?
-He viajado a España, estúpido.-Dije imitando su voz
-¡Yo no hablo así!
-Corre, tu cuarto a llorar.
-No, vente y arriba nos lo pasamos bien-Me guiña un ojo.
-¿En serio, padre, tengo qué aguantar a este subnormal un mes?-Pregunte
mirando al techo
-Sí, hija mía. Además acabarás en la cama con él-Dijo Justin poniendo
voz grave
-Idiota
Me cogió en volandas y empezó a subir las escaleras. Yo pataleaba y le
insultaba. Pero ni caso. Entramos a su habitación. ¿WTF? Me deja en la cama y se va hacía a la puerta.
Me levanto y me meto debajo de la cama. Escucho como cierra la puerta. Se oyen
paso y cruzo los dedos para qué no me encuentre.
-¡Oh, ______, vamos! No te voy a hacer nada.-Viro mi cabeza a la
izquierda-¡Buh!-Veo su cara en tres des.
-¡AAAAAAAAAAAAH!-Sin querer me doy en la frente con la
cama-¡Ostias!-Salgo de ella-¡Puto retrasado!
-Eh eh, relajadita-Me besa el cuelo, ¡lo odio!
-¡No me toques!
-¿Por qué? Te encanta.
-No, eres penoso Justin. ¡Qué somos hermanastros!
-¿Y? Por un polvo no pasa nada.
-¿Sí me quedo embarazada, eh? ¿Qué digo?
-¡Acabas de decir qué lo harías conmigo!
-¡No he dicho eso!-Me acercó a la puerta. Cerrada.-Abre
Siento como se acerca. Me acorrala de nuevo, sonríe pícaro y eleva las
cejas.
-¿Y ahora, _____? ¿Cómo escapas?
Eso mismo me pregunto. Justin se acerca poco a poco hasta el punto de qué
nuestros labios rozan. Me aparto de golpe. Lo vuelvo a mirar. Sonríe
victorioso.
-No es juego de uno, muñeca.
-Estúpido, esto acaba de comenzar.
Lo aparto de un empujón, consigo abrir la puerta y salgo. Pero no la
cierro. Me giro y Justin está apoyado en el marco. ¿Esto no era un juego? Pues
juguemos entonces.
-Buenas noches, Biebs-Me acercó a él y le doy un pequeño beso.
-¿Ya comenzamos?-Me agarra de la cintura, atrayéndome hacía a él.-A mí
me gustan las buenas noches con un buen morreo.-Dicho eso se acerca a mí y me
besa.
Nuestros labios se funden en un beso sin sentimientos, pues esto es un
juego. Colocó mis manos alrededor de su cuello. Y en un descuido él abre su
boca. Yo qué voy de lista meto mi lengua y él parece aceptarla. Como bien dijo
un morreo. Me separo y sonrío. Lo empujo hacía dentro de la habitación y lo
tiro en la cama. Ahora mando yo. Empiezo a besarle con más ganas. Me siento
sobre él y le quito la camisa. Ostias, esta bueno. Beso cada rincón de su abdomen.
Él, de nuevo, pone sus manos en mis caderas. Me vuelvo a echar encima de él.
Vuelvo a por sus labios. Los devoro. Justin quiere quitarme la camisa. Pero no.
Mando yo. Con una fila de besos bajo hasta su pantalones. Ya es notoria la
erección. Juego con el botón de su pantalón. Justin solo dice ‘Venga, ______.’
No sabe nada, pobre. Me levanto. Lo miro sonriendo.
-______ uno, Justin cero.
Y salgo de la habitación y voy a la mía. Me quito la ropa y la tiro a no
sé dónde. Cojo mi pijama, me lo pongo y cuando estoy lista, me tiro en la cama.
Dulces sueños, o bueno, para Justin no lo serán. Sonrío satisfecha y me duermo.
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